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Por
Carlos Burgueño - En medio del clima hostil por el caso Maldonado, el ala político electoral del gobierno parece
descansar ahora en cuanto a las novedades que vienen del capítulo que más
complicaciones parecía traer antes de las PASO. El dólar le está dando una
respiro de tranquilidad en su cotización al macrismo; y, con esto, el alza de
los precios que se esperan para agosto y septiembre (los dos meses que se
anunciarán antes de las elecciones de octubre), traerían buenas noticias al
oficialismo. Según los datos que se manejan en el ministerio de Hacienda,
podría hablar una inflación "electoral" tanto el mes pasado como el
que transcurre actualmente, llegando al 22 de octubre con la menor presión
sobre los precios de todo el año. Las especulaciones primarias hablan de un
incremento menor al 1,5% en junio y de cerca de 1% en agosto. Y, lo más
importante para mostrar ante los analistas: asegura el ministerio de Nicolás
Dujovne que, quizá, por primera vez en décadas, se logró una corrección en el
valor del dólar sin que esto se traslade a los precios. Algunos en el "ala
política" se entusiasman, quizá demasiado, y definen el logro como
"revolucionario":
Lo cierto es que para el oficialismo no habría existido "pass
through" entre julio y agosto entre el alza del dólar y los precios. Se
insiste además en que Juan José Aranguren está políticamente controlado; y que
el reacomodamiento final de la divisa norteamericana a partir del 13 de junio
no habría provocado estragos mayores en la inflación; y el Ministerio de
Energía no aplicaría inoportunos aumentos ni de servicios públicos ni de combustibles
antes de las elecciones del 22 de octubre. No podrá evitar el oficialismo que
la proyección anualizada esté por debajo del 20% anual y que se cumpla la meta
de 17% que figura en el Presupuesto nacional. Pero ya habría tiempo luego de
las elecciones para dar las explicaciones correspondientes y defender luego que
para 2018 se espera un 15% anual
El próximo IPC del INDEC que maneja Jorge Todesca se conocerá el martes 12 de
septiembre, mientras que el jueves 12 de octubre será el turno del indicador de
septiembre; el último antes de las elecciones. En el primer caso, el indicador
sería menor que 1,5% mientras que el segundo, espera el Gobierno, sería el
menor nivel del año, cerrando por debajo incluso que el 1,2% de junio. Si el
oficialismo logra evitar este fenómeno de "pass through" (traslado
del alza del dólar a precios estructurales), podrá decir que se pudo
revalorizar a un ritmo acelerado el precio retrasado del dólar hasta llevarlo a
un nivel de equilibrio sin que esto afecte la inflación. El dato es técnico,
pero reflejaría que, al menos una vez, se pudo utilizar una corrección del tipo
de cambio sin consecuencias sobre los precios, algo que habitualmente ocurre en
cualquier economía ordenada pero que va a contramano con la experiencia histórica
de la Argentina. Los indicadores de agosto y septiembre se ubicarían en un
nivel "razonable" y "dominable" para el resto del año. Los
candidatos del oficialismo llegarían a las legislativas de octubre (en
definitiva, las que valen) con un dato defendible y, lo más importante, podría
ser cierta la proyección en la que insiste Federico Sturzenegger sobre un alza
del IPC del 1% (o incluso menos) en el último tramo del año. El tema, a
diferencia de las PASO, quedaría fuera de agenda.
Círculo Rojo
En el macrismo se considera este mínimo "pass through" del aumento
del dólar a precios de julio como el primer aporte importante del "Círculo
Rojo" al oficialismo para el proceso electoral de 2017. Dentro del, por
ahora prudente, optimismo hay igualmente algunos capítulos que generan bronca y
malhumor en el oficialismo. En especial por el comportamiento de dos rubros. El
primero es la evolución de los precios de la construcción, que en promedio se
habrían revaluado en un 5%, cumpliendo la premisa eterna de la Argentina de los
últimos 35 años que indica que una suba del dólar inmediatamente es trasladada
a los valores de los materiales; aunque, en su mayoría, no tengan ningún
componente importado. En el oficialismo prometen concentrarse en los controles
futuros a este rubro.
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