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Por
Ricafrdo H. Ferraro - El Gobierno nacional enviará al Congreso un proyecto de revalúo
impositivo y contable, según lo confirmó ayer el subsecretario de Ingresos
Públicos Andrés Edelstein.
El objetivo es permitir a los contribuyentes, en especial empresas, adecuar la
valuación de sus bienes y en el caso del revalúo impositivo tributando sobre
ello. La idea no es nueva, en nuestro país existen varios antecedentes de
medidas similares desde la segunda mitad del siglo pasado.
La confirmación la hizo el subsecretario de Ingresos Públicos, en el marco del
19° Simposio sobre Legislación Tributaria organizado por el Consejo Profesional
de Ciencias Económicas porteño. El funcionario aseveró que con esta medida se
va a "tratar de recomponer patrimonios".
Pese al incremento de los precios corrido desde la convertibilidad de la moneda
- lo que se manifestó con mayor énfasis a partir de la crisis de 2001 -, las
declaraciones juradas impositivas no pudieron ni pueden ajustarse por inflación
generándose el pago de impuestos sobre ganancias ficticias.
Precisamente Edelstein resaltó que la propuesta tiene por fin corregir la
desactualización de los valores de los bienes de modo de que las empresas
puedan tener, después de 15 años sin ajustes, balances más aproximados con la
realidad.
Ante los contadores presentes en el evento, el funcionario apuntó:
"Claramente, va a permitir a muchas empresas, sobre todo a las pequeñas y
medianas empresas que no han podido recomponer su patrimonio, mejorar sus
números y mejorar también entonces el acceso al crédito".
En esa línea justificó que debido a las consecuencias fiscales a futuro que
puede tener el revalúo, se establecerá un impuesto especial que recaiga sobre
los bienes afectados.
"Plantea un volver a empezar y unas nuevas reglas de juego para las
inversiones que se hagan a partir del año próximo y crear así un marco de
certidumbre, que es lo que no ha existido en materia de actualización
tributaria", concluyó.
Edelstein también se refirió a la reforma tributaria y recordó que el
"cuadro de situación dista de ser el ideal para encarar una reforma
profunda".
De ese modo no solamente vislumbró que habrá gradualidad sino que destacó que
la reforma será la "posible". "La única solución posible es
establecer un rumbo y gradualmente converger hacia ese horizonte",
resaltó.
En tal sentido el subsecretario argumentó que situación fiscal es compleja -con
un gasto público en torno al 40% del PBI y una presión impositiva del 33%- lo
cual se constituye en uno de los principales fundamentos que impiden realizar
un cambio integra.
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