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Por Julián
Yosovitch - El mercado internacional ha estado convulsionado en las últimas
horas con el recrudecimiento de las tensiones geopolíticas con Corea del Norte,
el petróleo ha recuperado importantes posiciones y las acciones de Brasil y
locales han acompañado el movimiento.
Los bonos largos
muestran tasas debajo del 7%, resultado de subas de precio importantes tras las
PASO y, para especular con una continuidad del buen momento de los títulos
públicos, deberemos ver la concreción de reformas de fondo. Para pensar cómo
posicionarse en este contexto, El Cronista conversó con Nery Persichini,
economista Jefe en MB Inversiones.
El mercado tuvo un
muy buen rendimiento luego de las PASO y extendió el avance que venía mostrando
desde 2016. ¿Que conclusiones podés sacar de la actualidad bursátil local?
Hoy en día
Argentina tiene tres factores que le juegan a favor y que le dieron impulso en
el último tempo. Por un lado el resultado de las PASO que fueron muy favorables
para el gobierno y que el mercado lo tomo muy bien. Por otro lado tenemos un
contexto internacional en el que la mayoría de las tasas libre de riesgo están
en niveles bajos y cerca del 2%. Y finalmente, tenemos actualmente una economía
que empieza a repuntar, con la mayor parte de los sectores económicos con
síntomas de repunte y crecimiento. Con lo cual, esto factores están impulsando
la inversión en Argentina.
Actualmente el
mercado está esperando que a partir de octubre se consoliden reformas
económicas e institucionales y se espera que el cambio en ese sentido vaya
hacia las medidas que se están implementando en Brasil. Es decir, Brasil nos
está empezando a poner presión respecto de encarar reformas clave que representan
un cepo y que postergan las chances de generación de nuevas inversiones. Con lo
cual, creo que todavía seguimos en la fase de expectativas y falta que se
encare la reforma tributaria, laboral y previsional y para poder encararlo y
consolidarlo será importante que el gobierno alcance un buen resultado en
octubre.
La parte larga de
la curva rinde 6,8% y hemos tenido una compresión de spreads post PASO de 50
puntos básicos en promedio. ¿Como ves a los bonos locales?
Yendo a los bonos,
el mercado ha venido incorporando el buen resultado en las PASO y vimos una
compresión de spread. Hoy en día solo hay dos bonos que rinden más de 7% y que
son el Bonar 2017 y el bono Par. En otras palabras, hay que buscar duration de
14 años para encontrar retornos superiores al 7% y probablemente tengamos que
acostumbrarnos a ver rentabilidades aún más bajas en el futuro. Ello no quita
que en el corto plazo, la reducción de riesgo país pueda tomarse un respiro.
Para ponerlo en
números, actualmente estamos a 125 puntos básicos de alcanzar el mismo nivel de
riesgo país de Brasil y a 200 puntos del riesgo promedio regional. Con lo cual,
si Argentina comienza a tomar decisiones y a concretar las reformas
institucional que hacen falta, esos 125-200 puntos básicos son alcanzables. Lo
cierto es que el mundo nos da cada vez menos razones para pensar en una mayor
compresión de los spreads y cada vez va a depender más de nosotros mismos para
lograrlo.
¿Qué sectores de la
economía crees que pueden tener mayor recorrido respecto del precio de las
acciones?
El componente de
expectativas juega fuerte en el mercado local y creo que hay valor en el sector
de energía. Creo que YPF, por los golpes que recibió con el precio del petróleo
y por la parte institucional sufrió mucho aunque tiene un potencial interesante
con vaca muerta en el mercado de shale gas. Además de eso, hoy en día
priorizaría empresas que pueden generar flujos y con buenos fundamentals. Veo a
petrolera Pampa con márgenes muy buenos. En el sector de energía, vemos a TGS
con números interesantes también. Además de las energéticas, me gustan los
bancos y en un contexto de expansión de créditos, el sector puede verse
beneficiado. El ratio de préstamo sobre PBI en Argentina es 15% cuando en la región
alcanza el 50% y en emergentes casi 90%. Con lo cual hay mucho espacio por
ganar en ese sentido.
Las acciones de
Brasil son de las que más han subido en las últimas semanas, ¿qué opinas de
Brasil?
Creo que Brasil
acaba de vivir la tormenta perfecta con problemas políticos, institucionales y
económicos. La economía perdió el 8% del PBI en dos años y, ahora, surgió una
oportunidad el mercado capitalizo muy bien. Petrobras sigue siendo la acción
más rezagada del grupo ya que tiene la mancha política, que la terminó
afectando en mayor medida, pero creo que una eventual recuperación del petróleo
puede ayudarla a que también se recupere. Vale se ve beneficiada por el
crecimiento de China y el mineral del hierro mientras que los bancos se ven
alentados por el repunte económico.
El tipo de cambio
en Brasil también se ha beneficiado fuertemente en los dos últimos años y
golpea la competitividad local. Hoy en día tenemos un déficit fiscal con
política monetaria contractiva lo que lleva a que haya más apreciación del tipo
de cambio local. De todos modos, la competitividad no se ve únicamente por el
lado del tipo de cambio sino también por la educación, productividad, etc. Y
todos esos elementos también habrá que trabajar para ganar competitividad.
Yendo a nivel local,
creo que desde lo económico hay que ponerse contento por la recuperación
económica de nuestro país vecino ya que eso seguro va a empujar en el nivel de
actividad local.
A nivel local,
sigue la Lebacmania...
En Argentina el
negocio sigue pasando por los pesos y la Lebac va seguir siendo uno de los
activos de mayor atractivo en los próximos meses, solo que en vez de buscar
carry trade con vencimientos de corto plazo, se buscaran plazos más largos.
Yendo a los números, en 2016 el carry trade rindió 12,4% en dólares y en 2017
tuvimos un ganancia de roll de Lebac de 17,9% acumulado en el año, y con una
devaluación del 8,9%, lo que nos deja un carry de 8,3% en dólares. Si ese
rendimiento se anualiza estamos hablando de 12,7% en dólares. Eso es más que el
doble de lo que rinde un bono a 10 años argentino.
El poder de fuego
de la Lebac actualmente es muy fuerte y con las tasas actuales podemos fijar
tasa al 27%, lo que implica alcanzar una tasa real de casi 10%. Creo que a su
vez puede ser un momento para comenzar a ver estrategias de armado de
sintéticos, es decir, comprar Lebac combinado con un futuro de dólar y que
permite alcanzar una rentabilidad bruta del 6% anual.
¿Qué crees que
puede pasar una vez pasado octubre con los activos financieros?
Si después de octubre
no hay anuncios importantes (que es lo que espera el mercado), probablemente
los inversores comiencen a vender la noticia, es decir, la eventual victoria de
Cambiemos. Dicho en otras palabras, de no haber señales de un compromiso fuerte
en la labor de encarar y alcanzar cambios estructurales, el movimiento de los
activos financieros puede llegar a agotarse. Si el mercado ve que hay señales
suficientes para pensar en que se van a encarar y alcanzar dichas reformas,
entonces podremos ver una continuidad en el proceso de subas actuales.
Por último, ¿qué
opinas de los conflictos en Corea del Norte y que consecuencias puede tener
para el mercado?
El principal factor
que puede ser preocupante es el canal comercial y las sanciones comerciales que
EE.UU. puede imponer a los socios de Corea. En ese sentido, el 85% del comercio
exterior de Corea del Norte es con China. De imponerse sanciones, podría
afectar el crecimiento de China que está creciendo al 6,9%, lo que podría tener
un efecto negativo en emergentes y materias primas principalmente. Además,
EE.UU. puede poner sanciones a bancos chinos que fondean a Corea del Norte.
Con lo cual, lo que
habrá que vigilar es que este conflicto no derive en mayores tensiones
geopolíticas ni tampoco en una guerra comercial y financiera. Vale la pena
resaltar que China tiene el 19% de los bonos del tesoro americano y si se suma
Taiwan y Hong Kong se acerca el 25% del total de treasuries. Está claro que en
las últimas semanas el oro ha actuado como refugio y el metal ha sido la
reacción que tuvo el mercado y que no está encontrando en el VIX. Los índices
de volatilidad se mantienen en niveles bajos y con elevados niveles de
complacencia.
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