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Por Florencia
Donovan - Salvo alguna excepción, prácticamente ningún banco trasladó hasta
ahora la baja de la alícuota de Ingresos Brutos a las cuotas de los créditos
hipotecarios que tenían en cartera, lo que generó gran malestar en el Gobierno
de la Ciudad de Buenos Aires y en el Banco Central (BCRA).
Según pudo saber LA
NACION, así se lo hicieron saber desde la línea del BCRA a varios bancos, a los
que comenzaron a sondear uno por uno para monitorear que estuvieran avanzando
con la medida. "En la Ciudad dicen que si los bancos no lo van a trasladar
a los clientes, entonces que paguen el impuesto", admitió una fuente del
sistema.
La Ciudad bajó en
mayo pasado la alícuota de Ingresos Brutos que aplica sobre los intereses de
las hipotecas del 7 al 1,5 por ciento. La baja, que también se replicó en la
provincia de Buenos Aires, además de otras jurisdicciones, tenía como objeto
fomentar el negocio hipotecario de los nuevos créditos indexados por UVA
(Unidad de Valor Adquisitivo). Se estimaba entonces que las cuotas de los
créditos podían bajar entre un 10 y un 15% a partir de la medida.
La norma, además,
no sólo dejaba abierta la posibilidad de trasladar la baja del impuesto a las
tasas de los nuevos créditos, cosa que la mayoría de las entidades financieras
hizo en distinta proporción, sino también al stock de préstamos que tuvieran en
cartera.
Y aunque el
compromiso con el regulador en la mayoría de los casos sería cumplir con la
norma, la realidad es que, en privado, muchos bancos reconocen que es muy
difícil revisar uno por uno los créditos ya otorgados para recalcularles los
nuevos intereses. Y es que los bancos no sólo tienen en cartera préstamos a
tasa variable, sino que también hay hipotecas a tasa fija que pueden tener no
menos de una década.
De hecho, pese a
que ya pasaron casi cuatro meses desde que se sancionó la ley con la baja de la
alícuota, casi ningún banco privado la aplicó para sus créditos ya otorgados.
El tema, confiaron fuentes del mercado a LA NACION, fue incluso materia de
debate en los últimos días dentro de algunas cámaras bancarias.
En el sistema, de
acuerdo con datos del Banco Central, hay hipotecas por $ 87.621 millones.
Después de estar completamente paralizado por años, el crédito para la vivienda
adquirió un fuerte impulso en los últimos meses, con el avance de los nuevos
préstamos indexados por UVA, que es la unidad que creó el BCRA para seguir la
evolución de la inflación.
Sólo el mes pasado
se colocaron préstamos ajustables por inflación por $ 6035 millones; el 70%
fueron emitidos por los tres principales bancos estatales. Desde que se
presentaron las hipotecas UVA, en enero de 2016, se desembolsaron créditos por
más de $ 21.000 millones.
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