El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) actuará como rueda de
auxilio del Gobierno argentino en el intento de generar confianza para que los
privados acepten arriesgarse a invertir en obras públicas. El presidente del
BID, Luis Alberto Moreno, y el ministro de Finanzas, Luis Caputo, anunciaron
ayer la creación de un fondo especial con aportes del BID y el Banco Mundial.
Serán u$s900 millones para obras de infraestructura a los que se deberían sumar
desembolsos de inversores del sector privado.
"Queremos ayudar a generar confianza y acelerar la llegada de capitales
extranjeros", sostuvo el banquero nacido en Colombia.
"El nivel de inversión pública en infraestructura de la Argentina está por
debajo de la media de América Latina. Y el Estado no está en condiciones de
incrementarla", explicó Moreno para justificar la medida. "Vamos a
ofrecer nuestra calificación triple A para respaldar los proyectos del Gobierno
y hacer que los privados coinviertan en infraestructura", añadió.
En tren de difundir buenas noticias, Moreno también celebró un cálculo que hizo
Caputo sobre el monto de los préstamos del BID al país entre 2016 y 2019.
"En cuatro años representarán unos 10.000 millones de dólares", dijo
el ministro. "Es un récord de récords", apoyó Moreno con entusiasmo.
Pero ese clima de euforia zozobró por un instante cuando el titular del BID
confundió a Mauricio Macri con Néstor Kirchner y siguió hablando sin darse
cuenta de lo que había dicho. El blooper ocurrió durante la conferencia de
prensa que se hizo ayer a la tarde en el Ministerio de Economía. En medio de
las risas nerviosas de los anfitriones, Caputo le hizo notar su error a Moreno.
Lo que también tambaleó -y no por la metida de pata- fue el supuesto récord de
créditos. Porque Caputo admitió -ante una pregunta de Ámbito Financiero- que si
bien el país recibirá u$s10.000 millones en cuatro años, en el mismo lapso
habrá que devolverle al BID otros u$s6.600 millones. De manera que el saldo
neto de préstamos será de u$s3.400 millones. Así las cuentas, el anuncio se
reduciría a 850 millones por cada año.
En este punto, Caputo destacó que "lo importante es que el saldo neto es
positivo para la Argentina, a diferencia de lo que vino ocurriendo con el
Gobierno anterior que tenía un saldo negativo". Es decir, que antes se
pagaba cada año al BID más de lo que el organismo prestaba al país.
Según informó el Ministerio de Finanzas, la cartera activa del BID en Argentina
comprende 62 proyectos por un monto de u$s10.118,8 millones, mientras que la
Corporación Interamericana de Inversiones (CII) cuenta con una cartera activa
de 18 operaciones por un total de u$s550,3 millones centrada en los sectores de
transporte, agronegocios y entidades financieras".
Los proyectos ya firmados que tendrán financiamiento del BID son siete, según
enumeró la cartera que maneja Caputo.
Entre otros, figuran un plan de innovación tecnológica, otro para un plan
federal de seguridad, uno de agua potable y saneamiento para el conurbano.
También plata para el fortalecimiento del INDEC, la mejora del ferrocarril San
Martín y apoyo a reformas para dar transparencia al manejo de los fondos
públicos. |