Dado el nivel de
obra pública que necesita el país y que el soberano necesita endeudarse para
financiar el déficit fiscal, el gobierno busca que los privados aporten mayor
financiamiento a las inversiones en infraestructura que se realizarán desde el
año que viene.
Según indicó el
jefe de Gabinete, Marcos Peña, en el Senado, el año que viene habrá "50%
de aumento, en términos reales, de aumento en inversión en infraestructura,
centralmente gracias a los proyectos PPP", respecto de los proyectos de
participación público privada.
En términos de PBI,
el ministro indicó que la obra de infraestructura federal será equivalente a
2,6% del producto este año y que el año que viene llegará prácticamente al
3,5%.
"Algo más de
la mitad de las obras, del año que viene, los vamos hacer con el sistema PPP,
los proyectos de participación público-privada, que empezó con la ley del
Congreso, del año pasado, y ahora empieza a tomar vuelo", agregó.
Peña explicó que
el PPP le permite al Estado hacer grandes obras de infraestructura, sin poner
el dinero al principio, sino a lo largo de 20 ó 30 años, tal como hoy lo
practican Brasil, Colombia o Chile. "Obras que van a aprovechar varias
generaciones se pagan también en plazos muy largos. Si tuvieran que financiarse
en plazos cortos, de 3 ó 4 años, no se podrían realizar".
"Creemos que
este pronóstico, de 50% de aumento, es bastante firme, porque gran parte de
estos proyectos ya están en ejecución, o ya fueron licitados o serán licitados
en los próximos meses".
Sucede que los
proyectos demandan inversiones que exceden los recursos anuales disponibles,
porque el Gobierno entiende que la inversión general en infraestructura tendría
que pasar de 2 a entre 4 y 5% del PBI, por lo que impulsa la cofinanciación con
el sector privado para poder llevarlos adelante.
Ayer el Gobierno
y el BID anunciaron que crearán junto con el Banco Mundial el Fondo para el
Desarrollo de la Infraestructura con un total de u$s 900 millones.
Se busca que ese
tipo de fondos aceleren la llegada de inversores privados.
Pero el aporte
del BID es para el soberano, por lo que ese crédito sí entrarán en el
presupuesto del Estado.
Los privados, en
tanto, deberán presentarse acompañados de un banco y un esquema de
financiamiento a mediano plazo.
Hasta ahora bajo
el sistema PPP el Gobierno lanzó una convocatoria para 38 proyectos hídricos
por u$s 9500 millones, licitará las rutas nacionales 3, 5, 7, 8, 9 y las
provinciales 19, 34 y 226 por un poco más de u$s 4000 millones.
Y según indicó
Peña la intención es realizar llamados de interés para la construcción de siete
hospitales por u$s 599 millones y la ampliación de dos centros penitenciarios y
uno nuevo por otros u$s 850 millones. |