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Sin grandes expectativas, a pesar del mejor
dato de inflación de agosto, ayer el Banco Central optó por mantener el statu
quo y no tocar la tasa de interés de referencia que mantuvo en 26,25% anual
porque la inflación núcleo aún no da signos de domesticarse. De esta manera, el
BCRA prefiere enviar la señal que persistirá en su accionar contractivo en pos
de guiar las expectativas inflacionarias del próximo año.
Además, ahora la atención está puesta en el próximo martes, cuando se realice
la licitación mensual de Lebac. Al respecto, ayer en el mercado secundario en
el BYMA se llegó a convalidar una tasa del 30% para la Letra más corta,
mientras que en el MAE habría operado en torno al 29%.
A continuación, el texto del comunicado del ente monetario.
En el día de la fecha se publicó el Índice de Precios al Consumidor (IPC)
nacional del INDEC. La inflación resultó 1,4% para el nivel general y también
1,4% para el núcleo, reduciéndose frente a los registros de julio de 1,7% y
1,8%, respectivamente. La inflación interanual ascendió a 22,8%, producto de la
salida del registro atípico de agosto de 2016 de la base de comparación.
En las últimas semanas también se publicó el Relevamiento de Expectativas de
Mercado (REM). Las expectativas de inflación para fin de 2017 se mantuvieron en
22% anual en la comparación con el relevamiento anterior, mientras que para los
próximos 12 meses aumentaron de 17,1% a 17,2% y para 2018 de 15,5% a 15,7%. Con
el registro de agosto la inflación acumula en el año un 15,4%. Dado esto, la
autoridad monetaria considera apropiado mantener su sesgo contractivo y enfocar
sus esfuerzos en finalizar el año con una inflación acercándose al 1% mensual,
de manera que sea consistente con la meta de 2018 de 10% ± 2%.
En retrospectiva, la desaceleración de la inflación del segundo semestre de
2016 llevó a un relajamiento de la política monetaria que, combinado con
aumentos de precios regulados, se tradujo en inflaciones superiores a las
buscadas durante el trimestre febrero-abril, comprometiendo el cumplimiento de
la meta de 2017.
El BCRA reaccionó de manera decidida a partir de marzo, incrementando su tasa
de polí-
tica monetaria y restringiendo las condiciones de liquidez. Estas acciones
generaron subas en la estructura de tasas de interés de hasta seiscientos
puntos básicos.
La intensificación en el carácter restrictivo de la política monetaria
contribuyó a contener la inflación, que en el período mayo-agosto volvió a
ubicarse en el rango del 18,7% anualizado. La inflación núcleo también se
redujo, pero a un nivel anualizado de 20,1%, más alta que la buscada por este
Banco Central para esa época del año.
Los indicadores de alta frecuencia sugieren que en septiembre la inflación se
mantiene en valores acotados y con perspectivas de consolidar la
desaceleración. Sin embargo, la autoridad monetaria ha señalado en reiteradas
instancias que buscará que la inflación núcleo acompañe el proceso de
desinflación de manera más contundente.
Con toda la información disponible, el BCRA decidió en el día de la fecha
mantener inalterada su tasa de política monetaria, el centro del corredor de
pases a 7 días, en 26,25%. Al mismo tiempo, la autoridad monetaria continuará restringiendo las condiciones de liquidez conduciendo
activamente operaciones en el mercado secundario de Lebac. El Banco Central
seguirá manteniendo un claro sesgo antiinflacionario para asegurar que el proceso
de desinflación continúe hacia su objetivo de una inflación de 10% ± 2% para
2018.
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