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Por
Mariano Gorodisch - Había para elegir entre puchero (una tradición en Adeba) de
carne o de pollo, con papas y zanahorias. La botella de vino tinto que se abrió
quedó prácticamente llena porque casi todos tomaron agua sin gas. Ensalada de
frutas y café completaron el menú del salón comedor del séptimo piso de Adeba
con el que el presidente, Jorge Brito (h), y otros miembros de la Comisión
Directiva de la Asociación de Bancos Argentinos, recibieron ayer desde las
13.15 hasta las 14.40 al ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne.
"A
partir de octubre se va a poder conocer el proyecto de reforma impositiva y se
va a invitar a todos los sectores del país para debatirla en el Congreso. La
idea es bajar gradualmente los impuestos distorsivos", les adelantó en el
almuerzo de trabajo.
El
ministro hizo un repaso de los temas de interés en los que está trabajando para
el sector financiero. Entre ellos expuso el crecimiento de la macroeconomía del
país y el optimismo que hay en ella. También dio algunos detalles sobre el
futuro presupuesto.
"Es
positiva la señal que nos da el Gobierno y el Banco Central en la lucha contra
la inflación, ya que era algo que debía cambiar para tener un país previsible
para todos los sectores", señaló el titular de Adeba, que está buscando un
reemplazo para el histórico director ejecutivo, Norberto Peruzzotti, que a los
83 años ya quiere retirarse para dedicarse al dolce far niente. Es el dirigente
que más tiempo estuvo al frente de una entidad empresaria: 44 años. Hoy la
headhunter Valuar, de Cristina Bomchil, le está buscando un reemplazo, que él
ayudará a elegir. Espera antes de fin de año poder retirarse, mientras confía
en quien para él es un tanque: Cristina Ehbrecht, la subdirectora ejecutiva de
Adeba. Ahí todos apuestan a que Jorge Pablo Brito sea reelecto como presidente
en 2018 por dos años más.
Hoy
la pregunta que se hacen los banqueros es qué haría el Banco Central si en la
reforma fiscal deciden gravar las Lebac. Federico Sturzenegger tiene su arma en
la tasa del 27% de las letras para tratar de domar a la inflación, ¿pero cuánto
debería subir la tasa si en la reforma fiscal deciden gravarlas?
Aunque
en la City conjeturan que el impuesto será gradual, para estar en sintonía con
el gradualismo que impera en el Gobierno, por lo que podría ser más bajo al
principio y luego irá escalando. Otra de las hipótesis que manejan en el sector
es que pueda deducirse del impuesto a las ganancias. Si te fijás el impuesto al
cheque y todo lo que el Gobierno vino sacando hasta ahora, se puede deducir de
ganancias, así que la lógica indicaría que esto también, comentan en las mesas.
"El
gravamen tiene que ser para todo: de lo contrario se irían plazo fijos a Lebac
y los bancos nos quedaríamos sin depósitos", es la protesta que realizan
desde los bancos. En Lebac el 88% ya paga impuesto, porque es volumen de
personas jurídicas, y ellos pagan el 35%: sólo el 12% del stock total está en
manos de personas físicas. En la City no hablan de renta financiera, sino que
se refieren a un impuesto al ahorro que se producirá luego del blanqueo.
El
presidente de la Bolsa, Adelmo Gabbi, remarca que las acciones ya pagan el
impuesto a las ganancias.
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