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Por Ana Clara Pedotti - Esta semana vence el
plazo para que los bancos de todo el país ofrezcan a sus clientes el sistema
Debin, un método de débito inmediato que permitirá a empresas hacer cobranzas
en tiempo real y sin costos.
Primero se sumaron las entidades públicas y en
los últimos días los bancos privados comenzaron a habilitar esta opción en su
homebanking. Y, desde primera hora del viernes pasado, todas las entidades lo
tienen disponible.
Ahora bien, ¿en qué consiste esta nueva
herramienta de pago digital?
1. A la inversa
Este producto, disponible en banca por
internet, móvil y en otros canales puede llegar a habilitar oportunamente el
BCRA, permitirá concretar cobros de bienes y/o servicios mediante débito
"en línea" en la cuenta del cliente bancario una vez que autorizó la
operación, con crédito "en línea" en la cuenta del cliente receptor.
Por eso, se lo conoce como transferencia "al revés".
2. Multicanal y full time
Por su espíritu de inmediatez se puede acceder
desde cualquier computadora, celular, tablet o dispositivo móvil con conexión a
internet.
Según estableció el Banco Central, la operatoria
Debin debe funcionar todos los días, las 24 horas. Y debe estar disponible para
débitos en pesos y en dólares, entre cuentas de la misma moneda. Además, no
tiene costo para las partes.
3. Para empresas
Si bien cualquier persona física o jurídica
puede registrarse como vendedor, como comprador o como ambos para operar con el
Debin, es una herramienta que permitirá agilizar los pagos de las empresas,
tanto públicas como privadas.
Entre sus ventajas comparativas, destacan que
permitirá programar la aceptación automática de pedidos futuros hechos desde
ciertas cuentas, con fechas y topes fijados, algo muy útil para cobros
recurrentes.
4. Actualización
En rigor, el Debin es la versión 2.0 del
tradicional débito directo de cuenta", pero con dos variantes. Una es la
instantaneidad: en la herramienta tradicional, el "vendedor" debía
esperar 48 horas para ver acreditado el pago.
5. El Rol del cliente
El DEBIN requiere que el cliente bancario
autorice la operación. Esta es la diferencia sustancial con el débito directo,
en donde el cliente solicita a una entidad financiera que se realicen débitos
directos en su cuenta para abonar servicios e impuestos periódicamente.
¿Cómo funciona?
El vendedor o cobrador genera una solicitud de
débito y la imputa a un CBU (o alias, el sobrenombre que creo el BCRA para
reemplazar al CBU). El comprador, a través de home banking y otros canales de
mensajería (por ejemplo, pero no exclusivamente, por correo electrónico) recibe
un alerta del pedido de pago y puede autorizarlo o no.
"Estas medidas buscan brindar a los
usuarios financieros funcionalidades para la realización ágil y sencilla de sus
transacciones bancarias, en un marco de seguridad y eficiencia", explicó
el Banco Central al presentar este nuevo medio de pago hace un año.
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