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Por Sebastián Iñurrieta
- Soñar no cuesta nada. Pero, por lo general, sí hacerlos realidad. En 9 febrero,
en la rionegrina Viedma, el presidente Mauricio Macri junto a gobernadores
anunció el "Proyecto Patagonia", el hermano menor del Plan Belgrano,
para las provincias del sur del país.
Desde entonces,
luego de una serie de cónclaves interministeriales, apenas hay un listado de
208 obras de infraestructura que cinco provincias le propusieron a Nación
incluir por un monto total de $ 334.800 millones. Es una pre-selección, ninguna
fue incluida formalmente bajo el paraguas del futuro plan.
A modo de
comparación, el paquete de infraestructura de su hermano mayor del norte, según
el Presupuesto 2018, es de $ 40.000 millones.
Un mes después del
lanzamiento presidencial, el 15 de marzo, el ministro de Transporte Guillermo
Dietrich fue el primero de sus colegas en presidir una reunión en Comodoro
Rivadavia junto a sus pares provinciales. Luego vendrían otras. Los
funcionarios de las distintas carteras, según confiaron desde una provincia, se
llevaron a casa una tarea: enviar 5 ó 6 proyectos de inversión de cada área
para ser considerados para el "Proyecto Patagonia". "Que no sean
faraónicas", se les aconsejó.
El resultado global
lo detalló el Jefe de Gabinete, Marcos Peña, en su último informe al Congreso,
al menos el boceto de lo que puede ser. "Todavía no han sido seleccionadas
las iniciativas (...), por lo que no se puede especificar qué obras de
infraestructura estarán incluidas en el Proyecto, ni su presupuesto o plazo de
ejecución", aclaró el jefe de ministros. De las 208 listadas, hay 11 en
ejecución, 31 relevadas como "factibilidad" y 60 como
"ideas".
El anexo adjuntado
incluye un punteo con 7 obras de Chubut, sin presupuesto asignado porque
"no presentaron la ficha", según Peña, en la que debían incluir el
nombre de los proyectos y su breve descripción. "Le enviamos obras que en
ese archivo no están", explicó el ministro de Producción local, Pablo
Mamet.
Aún considerando
que puede haber otras ausencias, el Río Negro de Alberto Wereltinek encabeza el
ranking de deseos, con 50 obras por un total de $ 129.000 millones. El proyecto
más oneroso: un tren Chelforó-Ministro Ramos Mexia (en auto hoy son 483
kilómetros) por $ 86.000 millones.
Lo siguen las 60
ambiciones de Santa Cruz, de Alicia Kirchner, con un global de $ 117.700
millones. La mayor parte lo explican los $ 72.000 millones de las represas
hidroeléctricas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic, que ya fueron adjudicadas. La
otra obra costosa ($ 9200 millones) sería un acueducto norte.
El Neuquén de Omar
Gutiérrez anotó 38 trabajos por $ 57.800 millones. La presa y central
hidroeléctrica "Chihuido I" es la más cara, con $ 17.000 millones de
inversión. La Pampa de Carlos Verna presentó 25, por $ 19.100 millones, entre
ellas la implantación de superficie bajo riego por aspersión para la alfalfa
con un costo $ 4900 millones. Y Tierra del Fuego, de Rosana Bertone, consignó
19 obras por $ 11.000 millones; poco más de la mitad destinada a la
interconexión de las centrales térmicas de Ushuaia y Río Grande.
Un dato llamativo:
hay dos obras atribuidas a provincia de Buenos Aires. Son dos líneas trenes que
partirían de Bahía Blanca, uno por el corredor bioceánico y otro hacia
Bariloche.
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