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Por Francisco
Jueguen - Pese a que en lo que va del año el consumo masivo todavía muestra un
acumulado negativo, para el Gobierno ya existe un repunte en los últimos dos
meses -sobre todo en los segmentos más bajos- gracias a las mejoras del
complejo industrial y del sector de la construcción.
Éste es el panorama
que -con más foco en los "brotes verdes" que en los problemas-
muestra el Monitor de la Economía Real, una especie de semáforo de la economía
elaborado por la Secretaría de Transformación Productiva, que depende del Ministerio
de Producción. "Estamos en la senda de crecimiento más saludable de la
última década", afirmó Lucio Castro, el jefe de esa área, en la
presentación del informe. Para el ex economista del Cippec, otro impulso viene
porque la economía brasileña "salió de la recesión, todavía de forma
leve".
El Monitor rescató
un alza del 2% interanual del consumo masivo en julio, según las mediciones que
realiza la consultora especializada Kantar WorldPanel. Más allá de lo que
ocurrió en el mes, en los primeros siete meses del año acumula una merma del
2%. ¿La buena noticia? En los sectores de menores ingresos aumentó 12%
interanual ese mes y 2% en el primer semestre. "Esto tiene que ver con la
recuperación del salario real y el crecimiento del empleo total", dijo
Castro, y además estimó que la mejor performance de la industria en los últimos
tres meses es la que empujó el consumo masivo en la base de la pirámide.
Hay que tener en
cuenta que el consumo masivo representa el 7% del consumo privado total, tal
como se lo mide en las cuentas nacionales, que ayer difundió el Indec.
Los cinco meses
consecutivos del avance de la construcción, de la mano de la obra pública,
aunque ya acompañada por inversiones privadas, ofreció dinamismo a los avances
en el complejo de minerales no metálicos. Los buenos números de la construcción
y de la industria impactaron también en la mejora de los servicios, sector que
ya suma dos meses seguidos de expansión (en junio sus ventas aumentaron 3%
interanual, según datos de la AFIP). No obstante, la industria también tuvo el
empuje del campo, el sector energético y la mejora en el consumo interno. Todos
estos indicadores fueron ayudados por una base de comparación anual muy baja,
que benefició al Gobierno.
Además de las
mejoras en siderurgia (3,4% acumulado en el año), metalmecánica (expandidos
además por la mejora de la producción automotriz y de motos en alza), también
hay avances en el sector más dinámico: el de alimentos, que mostró un alza del
3,9% en julio pasado. Los sectores con problemas, en tanto, fueron los químicos
(acumula una caída del 1,4% en los primeros siete meses del año) y el textil,
que pese a que sigue cayendo "muestra una desaceleración de esa baja"
como consecuencia de la mejora del consumo, dice el informe.
Castro estimó
además que hay US$ 44.000 millones en inversiones privadas en ejecución y que
se espera que a fin de año esa variable suba al 17% del PBI. "Ya no es
sólo el consumo. También la inversión, sobre todo la privada, es un
motor", estimó.
Entre los datos que
aún preocupan al Gobierno aparece la inflación, que ya acumula un 15,4%, según
el Indec y que probablemente supere la meta del 17% esperada por el Gobierno
para el año. La inflación núcleo, que no contempla precios regulados ni
estacionales, se mantiene en niveles elevados, lo que implicó que el Banco
Central (BCRA) mantuviera sus políticas restrictivas durante los últimos meses.
Sin embargo, el salario real aumentó un 6% en junio y lleva "seis meses de
subas consecutivas", estimó el Monitor, con datos del Banco Central.
El
desempleo pega de lleno en los jóvenes
La buena noticia de
la baja del desempleo que el Indec dio la semana pasada (bajó al 8,7% en el
segundo trimestre de este año) se vio relativizada ayer, cuando el propio
organismo detalló cómo afecta ese problema según el género y la edad de la
población activa. Se supo así que la desocupación impacta de lleno en los
jóvenes de hasta 29 años (el 19,8% entre las mujeres y el 15,4% entre los
varones). En el otro lado de la balanza, también se destaca que la falta de
trabajo es mejor en promedio entre los mayores de 30 a 64 años (5,9% en las
mujeres y 5,5% en los varones).
Por otra parte, el
Indec también informó que el empleo en negro afectaba al 33,7% de la población
al cierre del segundo trimestre del año, lo que representó una leve suba de
tres décimas respecto del 33,4% de igual período de 2016, según el instituto
estadístico. El trabajo no registrado se mantuvo dentro de estos niveles a lo
largo del último año. Con el 40,8%, la región del Noroeste registró el
porcentaje más alto.
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