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Por Francisco
Jueguen - Gracias al mayor aumento en la inversión en ocho años y medio y a la
más importante aceleración del consumo privado en casi tres años, el
crecimiento de la economía se consolida, pese a que aún está en niveles inferiores al pico que
registró en 2015.
El Indec difundió ayer su informe de evolución del
PBI para el segundo trimestre del año y trajo optimismo a la Casa Rosada: la
economía creció 2,7% respecto del mismo período de 2016 y acumuló un avance del
1,6% en el primer semestre. Fue el segundo trimestre interanual de crecimiento
-en el anterior el crecimiento fue del 0,4%- y el tercero consecutivo en la
medida desestacionalizada. Este último cálculo mostró un avance del 0,7%, un
dato inferior a los registrados en los dos trimestres previos. El detalle muestra
que la inversión creció 7,7% interanual, mientras que el consumo privado subió
3,8%.
Más allá del nivel
general, otra de las buenas noticias que el Gobierno puede mostrar antes de las
elecciones del mes próximo es que casi todos los sectores -excepto minas y
canteras y electricidad, gas y agua- mostraron datos positivos. Entre los más
importantes, sobre todo en cuanto a la generación de empleo, están la
industria, la construcción y el comercio.
El producto bruto
interno (PBI) fue en el segundo trimestre de 781.780 millones de pesos. Un año
atrás había sido de 761.344 millones. Y en 2015, de 790.295 millones.
En la demanda
global se observó un alza del 7,7% en la formación bruta de capital fijo (lo
que en términos corrientes se toma como la inversión de una economía), una suba
del 2,9% en el consumo público y un crecimiento del 3,8% del consumo privado.
Las exportaciones de bienes y servicios reales, en tanto, fueron el único rubro
que cayó: -1,2% en forma interanual.
"La variación
del consumo privado se explica por un alza en el consumo de servicios nacionales
(transporte de pasajeros, Internet y telecomunicaciones) y un fuerte
crecimiento de los bienes y servicios de consumo importados (automotores,
productos farmacéuticos y gastos de turismo en el exterior)", explicó el
Indec. En términos desestacionalizados, con relación al primer trimestre de
este año, el consumo privado se incrementó 3,8%, el consumo público subió 1,4%
y la inversión, 8,3%. Las exportaciones cayeron un 7,1% y las importaciones
crecieron un 4,2%.
La suba de la
inversión, según el documento del organismo estadístico, se debió al
crecimiento del 11,5% de la inversión en construcciones, a la baja en 9,4% de
otras construcciones, al aumento en un 5,5% en maquinaria y equipo y a un
aumento del 14% en equipo de transporte. Dentro de maquinaria y equipo, el
componente nacional creció un 4,9% y el componente importado, un 5,9%. En
equipo de transporte el componente nacional disminuyó un 4,2% y el importado
subió un 42,7%.
"El PBI lleva
tres trimestres creciendo a un ritmo promedio del 1%, que, anualizado, implica
una tasa de crecimiento del 4,1%", afirmaron en el Ministerio de Hacienda,
que conduce Nicolás Dujovne. "El crecimiento de la inversión confirma que
estamos comenzando a transitar un período de crecimiento sostenido",
afirmaron.
En ese análisis
coincidieron analistas privados: "La variación desestacionalizada respecto
del primer trimestre marca no sólo una aceleración notoria de la inversión en
el margen, sino que genera muy buenos augurios para lo que resta del año",
completó Dante Sica, director de la consultora Abeceb.
"En términos
desestacionalizados, la inversión trepó en el segundo trimestre un fenomenal
8,3% respecto de los primeros tres meses del año. De esta forma, se consolida
como el motor del crecimiento del nuevo modelo económico", afirmó Lorenzo
Sigaut Gravina, director de Ecolatina. "Vale destacar, igualmente, que en
el primer semestre del año la inversión se ubica sólo 2,4% por encima de la
primera mitad de 2015", matizó el economista.
"La fuerte
expansión de la formación bruta de capital fijo se explica principalmente por
las importaciones de equipo de transporte y la construcción", cerró Sigaut
Gravina. En la primera mitad del año, la inversión acumuló una expansión del
5,6%.
Mejora
generalizada
"El
crecimiento se siente cada vez más en todos los sectores, y eso se ve en el
consumo, que crece cada vez más rápido. No se observaba un aumento del consumo
de esta magnitud desde el tercer trimestre de 2013", completaron en
Hacienda.
Para Labour,
Capital & Growth (LCG), ese consumo aportó 1,6 puntos porcentuales a la
mejora del PBI. "Este número puede resultar llamativo, pero no hace otra
cosa más que confirmar lo que decimos desde hace tiempo: los cambios en los
patrones de consumo dejaron obsoletos muchos de estos indicadores por no
reflejar la demanda en los canales mayoristas y de cercanía y el boom del e-commerce",
señaló Sica. El economista agregó que la caída en las exportaciones y el
aumento de las importaciones pueden ser otro "buen augurio": la
vuelta de la inversión privada.
"Corregimos al
alza nuestra proyección de crecimiento para 2018 al 2,4 o 2,5% interanual. En
este escenario, podrán llegar nuevas inversiones. Vemos un crecimiento
apalancado en el atraso cambiario, con inversiones concentradas en sectores no
transables y cierto aporte del crédito. La falta de competitividad seguirá
siendo un lastre para las exportaciones netas", concluyeron en la
consultora LCG.
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