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El proyecto de ley
de presupuesto que el Gobierno envió al Congreso días atrás convalida en
números el discurso oficialista, según el cual el ajuste del gasto público será
gradual. Pero no todos tienen la misma responsabilidad al momento de disminuir
las erogaciones del Estado. El más comprometido, si lo mira desde una planilla
de Excel, es el ministro de Energía, Juan José Aranguren, que tendrá una
reducción del 30,4% en su presupuesto medido en términos reales, según números
que elaboró el economista Diego Giacomini. Es decir, si se le descuentan los
efectos de la inflación sobre la moneda.
En la práctica, el
ahorro que espera obtener la administración de Mauricio Macri a partir de la cartera
de Energía tiene que ver con un esfuerzo de la sociedad, que deberá pagar más
por el gas y la electricidad para que el Estado continúe en el camino de la
reducción de subsidios a esos servicios.
Otro que tendrá un
fuerte recorte en su presupuesto es el ministro de Transporte, Guillermo
Dietrich, por motivos similares. En términos reales, achicará un 19% el gasto
porque los usuarios de trenes y colectivos pagarán más por el boleto, aunque
aún no está claro cuánto ni desde cuándo. Es probable que una parte de ese
recorte se deba a la mejor performance de Aerolíneas Argentinas, que le pedirá
menos dinero al Estado para compensar sus cuentas.
"Esto
demuestra que el único que hace el ajuste es el sector privado. Y en
particular, los de mayores ingresos, que están en la ciudad y el Gran Buenos
Aires", resumió Giacomini ante la consulta de LA NACION.
En la vereda de
enfrente estarán los ministerios de Trabajo, Educación y Desarrollo Social, que
anotarán un crecimiento en sus recursos, siempre en términos reales, de 5,7%,
5,3% y 4,8%, en cada caso. Pero el mayor aumento de los fondos será para el
pago de la deuda pública, un ítem sobre el cual recaen algunas de las mayores
críticas al Gobierno de parte de la oposición. Ese gasto trepará un 10,8 por
ciento.
"Los que más
ganan son los que reciben fondos para planes sociales y trabajo, para seguridad
social. Este presupuesto redistribuye ingresos como ninguno antes en la
historia", completó Giacomini.
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