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Por Caetano Mohorade - El presidente del Banco Central, Federico
Sturzenegger, envió ayer un mensaje contundente a los mercados: "No están
dadas, para nada, las condiciones para un relajamiento de la política monetaria
en los próximos meses". El funcionario aprovechó el discurso de apertura
de las Jornadas Monetarias y Bancarias para salir al cruce de las expectativas
de los operadores, justo en el mismo momento en que el dólar oficial tocaba los
$17,76, su mayor valor desde las elecciones PASO del 13 de agosto.
El precio de la divisa (ver nota aparte) subió, entre otras razones, impulsado
por un leve movimiento a la baja en la tasa de las Lebac en el mercado
secundario. Por eso, Sturzenegger no dejó pasar la oportunidad de enviar un
mensaje de que las tasas de política monetaria -que al BCRA le sirven para
contener la inflación y mantener a raya al dólar- seguirán altas por un buen
tiempo más. Lo planteó en estos tres párrafos de su discurso:
"Tuvimos un proceso de relajamiento de la política monetaria que fue muy
gradual y que básicamente se produjo en toda la mitad del año pasado, hasta
febrero. Y nosotros lo hemos hablado varias veces, ese relajamiento resultó, ex
post, quizás excesivo y nos generó un crecimiento de la inflación en los meses
de febrero, marzo y abril de este año".
Cuando empezamos a ver esta dinámica en el mes de febrero, a partir del mes de
marzo empezamos un nuevo ciclo contractivo de la política monetaria que
básicamente ha perdurado hasta ahora".
"En este momento, el Banco Central está con su posición de política
monetaria, yo diría, casi más restrictiva. Básicamente, el juego entre las
tasas de política monetaria y las expectativas de inflación. Diría que es el
momento de mayor dureza de la política monetaria. Como lo hemos dicho, en este
momento estamos buscando en los últimos meses del año un entorno cercano al 1%,
que es lo que le daría credibilidad a nuestra meta del 10% /- 2, que tenemos
para el año que viene, que para nosotros es muy importante. Y eso lo que
implica para el grupo que conduce la política monetaria es que en este momento
no están dadas las condiciones para un relajamiento de la política monetaria.
No están dadas, para nada, las condiciones para un relajamiento de la política
monetaria en los próximos meses".
Sturzenegger también destacó que busca acercarse a una inflación del 1%
promedio en los últimos meses del año. A ese ritmo, la inflación de 2017 se
ubicará finalmente por encima del 17% esperado por el Gobierno, teniendo en
cuenta que, entre enero y agosto, el costo de vida registró un incremento del
15,4% y podría ascender hasta el 16,6% en el acumulado a septiembre, según
cálculos privados. No obstante, dejó entrever que busca cumplir con su objetivo
de 2018, donde se espera que la cifra se ubique en torno del 10% anual, con un margen
de error de dos puntos porcentuales.
El titular de la autoridad monetaria, destacó a su vez que, en los últimos
cuatro meses, la inflación promedió un 1,4% mensual, la misma cifra que en el
último trimestre de 2016, luego de que se acelerara entre marzo y abril.
Resaltó que la baja en el costo de vida "impulsará el crecimiento de la
economía", tras remarcar que, en los últimos catorce meses, la inflación
fue del 21% anualizada.
Del discurso de Sturzenegger se desprende que mantendrá la tasa de política
monetaria, el centro de corredor de pases a 7 días, en 26,25% anual, mientras
no baje la inflación. Además, continuará ofreciendo rendimientos altos en pesos
por las Lebac, donde ahora se fomenta que los inversores opten por los títulos
de mayor duración. Por el momento, el objetivo de corto plazo es terminar el
año con una inflación promedio del 1% mensual hasta diciembre. En lo inmediato
se puede considerar que seguirá la fiesta de tasas altas en pesos y de apuestas
por el "carry trade".
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