Entre enero y agosto, como consecuencia de los aumentos de tarifas en
gas, electricidad y AySA, los subsidios económicos sumaron $122.819 millones,
lo que significa $22.300 millones o un 15,4% menos que en igual período de
2016. Así lo reveló ASAP en un informe que también indica que en el mismo
período las transferencias corrientes y de capital destinadas a provincias y
municipios totalizaron cerca de $92.360 millones, lo que constituye un 52,9%
más que el monto devengado en el mismo período de 2016 ($31.900 millones más aproximadamente).
Este gasto resulta muy llamativo aunque también es cierto que cerca de
un 60% del incremento de los gastos de los ocho primeros meses ($189.100
millones aproximadamente) se concentra en el Ministerio de Trabajo, debido a la
alta incidencia del gasto previsional, administrado por la ANSeS. El documento
también destacó que los intereses de la deuda pública totalizaron la suma de
$163.300 millones, un 66,4% más que en ocho meses de 2016, con un fuerte
incremento del 254% en agosto.
En lo que se refiere a las transferencias a provincias, ASAP afirmó que en
agosto continuó registrándose una desaceleración con un incremento del 16,1%
frente al 71% del primer semestre en términos interanuales. También indicó que
casi el 30% de las transferencias se concentraron en la Provincia de Buenos
Aires, con el 20,0%, y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con el 9,5%.
En términos porcentuales, el documento mostró que las provincias que sumaron
más recursos, son Neuquén (113% más), Ciudad de Buenos Aires (106%más ),
Provincia de Buenos Aires (93% más ), Jujuy (74% más ), Tucumán (73% más ),
Mendoza (70% más ), Misiones (66% más ), San Luis (66% más ), y Catamarca (63%
más).
Dentro de los subsidios económicos, los destinados al sector energético
retrocedieron un 24,5% interanual entre enero y agosto, habiéndose devengado
una suma cercana a los $71.000 millones ($23.000millones menos que en igual
período de 2016).
En energía, las asignaciones destinadas a CAMMESA, que financia el suministro
eléctrico, sumaron $38.900 millones menos que un año atrás ($35.000 millones
con una caída del 53% interanual.)
Como contrapartida, afirmó el informe, se gastaron casi $17.800 millones en el
denominado "Plan Gas", que contrastan con los $5.850 millones que
devengó el programa en igual período del año 2016. También se destinaron $7.000
millones a ENARSA, con una reducción del 16%, $3.900 millones al Fondo
Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de GLP de Sectores de Bajos
Recursos con un alza del 36,3% , más de $2.900 millones a empresas privadas por
Formulación y Ejecución de Política de Hidrocarburos (frente a $300 millones de
igual período de 2016), $2.600 millones a Yacimientos Carboníferos de Río
Turbio (18% más) y cerca de $1.270 millones al Fondo Fiduciario para Consumos
Residenciales de Gas ($120 millones en igual período de 2016), que financia los
subsidios al consumo residencial de gas de la región patagónica y otras zonas
frías.
Los subsidios al transporte promediaron un incremento del orden del 12,6%
interanual en el acumulado del año. Se devengaron $46.200 millones ($5.100
millones más), principalmente en dos grandes grupos, transporte automotor y
ferroviario y, con una incidencia muy inferior, el transporte aerocomercial.
Las asignaciones para el transporte automotor sumaron $25.100 millones (8,9%
más) , y se destinaron mayormente al Fondo Fiduciario del Sistema de
Infraestructura del Transporte ($21.100 millones , un 18%más ), que tiene a su
cargo las compensaciones a colectivos y micros de media y larga distancia, y
con una participación mucho menor, a empresas petroleras para el financiamiento
de combustible. Por su parte, las asignaciones para el transporte ferroviario
sumaron cerca de $17.700 millones (21,1% más). En tanto, Aerolíneas Argentinas
recibió $1.990 millones con una caída en del 40,6% en las asignaciones.
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