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Por Pablo Fernández
Blanco - El sector petrolero experimentará a partir del domingo una situación
infrecuente. Por primera vez en 16 años, no habrá intervenciones del Gobierno
en el mercado para digitar los valores a los que se hacen las operaciones de
compra y venta de crudo. En consecuencia, se liberarán los precios de los
combustibles, que si bien en la práctica son libres, estaban hasta ahora
guiados por un acuerdo entre empresas que también era acompañado por el
Gobierno.
Pese a los cambios,
el ministro de Energía, Juan José Aranguren ,
dijo que no espera un aumento en las naftas y el gasoil. Lo afirmó en el marco
de la Argentina Oil & Gas, la exposición petrolera que se hace en La Rural.
"Como
consecuencia del acuerdo de precios entre productores y refinadores, durante 10
días la cotización del precio internacional [del petróleo] estuvo por encima
del precio local y se suspendió la aplicación del acuerdo en octubre. Si sigue
estando por arriba, continuará suspendido hasta que termine, el 31 de
diciembre. Si no, en noviembre volverá y habrá un precio sostén", resumió
Aranguren. Y descartó que vaya a haber ajustes en los surtidores de las
estaciones de servicio a partir del próximo fin de semana. En sus términos:
"¿Qué impacto puede tener esto en el mercado? Muy poco, porque faltando
tan poco para que termine el acuerdo, las empresas, además en el marco de una
etapa eleccionaria como estamos, no van a tener ningún tipo de decisión de esta
naturaleza. Ya ocurrió en 2015, en una circunstancia parecida".
Bajo pedido de
reserva de su nombre, directivos de las principales compañías del sector
confirmaron lo que Aranguren dijo en voz alta. "¿Quién se va a animar a
subir los precios en el mes de las elecciones?", reflexionó un importante
ejecutivo del sector.
Más allá de las
presunciones, el ministro de Energía anticipó que desde el domingo las empresas
fijarán los precios de los combustibles sobre la base de la relación entre
oferta y demanda.
Energía convalidó
la nueva situación del mercado a través de una nota que lleva la firma de
Aranguren. Tiene fecha del viernes pasado y se refiere a la terminación del
Acuerdo para la Transición a Precios Internacionales de la Industria
Hidrocarburífera Argentina.
Ese convenio, que
se concretó a principios de este año con el acuerdo de las empresas refinadoras
de combustibles y el acompañamiento del Gobierno, contemplaba la revisión
trimestral de precios sobre la base de la evolución de la cotización del crudo,
el precio de los biocombustibles y el tipo de cambio peso/dólar.
Uno de los puntos
sostenía que si el precio del petróleo a nivel internacional se mantenía por
encima de determinado nivel durante 10 días, el convenio caería. Según la nota
de Energía, que vio LA NACION, el 13 de septiembre pasado se cumplió esa
condición.
"Dentro de lo
previsto en el Acuerdo, un aumento de los precios internacionales permitiría la
liberación de los precios internos y de ese punto en adelante mantener la
paridad con los mismos con un funcionamiento pleno de las reglas de
mercado", dice la nota oficial.
Distintas
lecturas
En el sector
privado hicieron varias lecturas a partir de la decisión de Aranguren. Si se
aplicaba el acuerdo en octubre, la coyuntura actual de precios hubiese
provocado un aumento de los combustibles en torno al 6%. Pero al darle de baja,
el Gobierno dejó la decisión del lado de empresas como YPF, Shell, Axion y
Pampa Energía, entre otras.
La Casa Rosada y
Energía estiman que las petroleras no remarcarán pizarras en octubre debido a
la sensibilidad que generan las elecciones. Así actuaron en el pasado, cuando
Cristina Kirchner comandaba el gobierno, y lo repetirían ahora.
"Tenemos que
acostumbrarnos a que ahora no hay una persona que nos dice qué hacer",
sostuvo Aranguren durante su participación en la exposición Oil & Gas, en
relación con la intervención de los mercados que propició el kirchnerismo. De
todas maneras, advirtió: "Oportunamente, si hubiera una escalada [de
precios], algo haríamos para administrar los intereses públicos".
La administración
de Mauricio Macri esperaba más tarde o más temprano volver a una situación de
mercado. De hecho, figura en los cuadernos de trabajo que utilizaban los
actuales funcionarios cuando imaginaban la Argentina de hoy en el marco de la
Fundación Pensar, preparando su eventual ascenso al poder.
El Gobierno ya
había confirmado que a partir del primer día del año próximo el convenio por el
cual se ajustaban los precios de los combustibles caería y no sería reemplazado
por otro. Ayer resolvió adelantar la fecha.
En el marco del
acuerdo de precios, las naftas y el gasoil aumentaron 7,2% y 6%,
respectivamente, en julio pasado, pero habían caído en abril, cuando el gasoil
se abarató 2,6% y las naftas, 0,1%, toda una rareza en el mercado local.
Aranguren no
descartó que eso vuelva a ocurrir en un contexto de precios sin intervención
oficial, por ejemplo, si baja el tipo de cambio en torno a los $ 16 por dólar.
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