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Por Javier Blanco -
La cotización del dólar volvió a subir ayer aquí y en las plazas de la región y
el resto del mundo, mostrando un mercado que ahora cree que esa divisa inició
un sendero de recuperación luego de que la Reserva Federal de Estados Unidos anunciara
que la semana que viene pondrá en marcha un plan para comenzar a reabsorber los
miles de millones inyectados desde 2008 para evitar la quiebra de su sistema
bancario por la crisis subprime.
Siguiendo esta
tendencia, el peso volvía a caer hasta 1% frente al dólar amagando poner proa
otra vez rumbo a los $ 18 hasta que el presidente del Banco Central (BCRA) le
recordó al mercado que esa entidad, de juzgarlo necesario, puede volver a
intervenir "para poner el tipo de cambio en equilibrio".
Esa advertencia,
una oportuna venta de divisas del Banco Nación y una fuerte compra de dólares
provenientes de emisiones de deuda realizada por el BCRA al Tesoro Nacional
bastaron para frenar la carrera ascendente que ensayaba la divisa y tender a
dosificarla.
Las huellas de la
movida oficial se dejaron ver en el comportamiento de la divisa. El dólar
mayorista, que venía de cerrar a $ 17,51 y acumulaba un alza de 55 centavos en
seis ruedas, llegó a escalar hasta $ 17,66 antes de que la coordinada acción
disuasiva lo hiciera retroceder a $ 17,56 para finalmente cerrar a $ 17,58
( 0,34%). Y el minorista, que venía de $ 17,76 y había llegado a $ 17,90, quedó
a un promedio de $ 17,85.
Todo sirvió para
que el mercado recuerde que el BCRA ya jugó fuerte contra una escapada del
dólar en los días previos a las PASO, cuando usó el 3,3% de sus reservas para
frenarlo.
Y considerando que
aquel comicio fue un ensayo y que la compulsa que define la asignación de
cargos aún está por jugarse, no hay operador que dude de que el ente podría
repetir esa receta. "Por algo se hizo hoy de US$ 2100 millones y lo
ventiló: para tener poder de fuego, si es que necesitara usarlo", explicó
el jefe de mesa de un banco líder antes de explicar que esa operación, en
contrapartida, supone liberar $ 37.000 millones al Tesoro para gastos.
"Esto quiere decir que esos pesos irán volviendo al mercado y deberá el
BCRA esterilizarlos, colocando más Lebac", explicó.
Recalculando
El período de
reacomodamiento abierto en el mercado mundial, tras los anuncios de la Reserva
Federal, se prolongó ayer al ratificar su titular, Janet Yellen, que también
seguirá subiendo gradualmente las tasas de referencia de esa economía,
"pese a la vasta incertidumbre sobre el camino de la inflación".
"Sería imprudente -insistió- dejar la política monetaria en pausa hasta
que la inflación vuelva al 2%", nivel que considera de equilibrio, en un
discurso ante la Asociación Nacional de Economía Empresarial.
Los tiempos que
definió la Reserva Federal, al alterar los incentivos de oferta y demanda de su
moneda (utilizada masivamente como reserva de valor en otras economías, como la
argentina) amenazan complicar la estrategia oficial para llegar a las
elecciones sin sobresaltos.
"Hay un rebote
técnico del dólar a nivel global que debilita a las monedas emergentes,
incluido el peso. Sturzenegger no comulga con la idea de intervenir, pero no
dudo de que lo hará si el dólar se le escapa y le genera riesgo de traspaso a
precios porque se juega todo por aplacar la inflación para dejarla en línea con
su meta 2018", explicó el economista y director de la consultora
Econviews, Miguel Zielonka.
El analista
financiero Cristian Buteler, por el contrario, cree que al haberle comprado el
BCRA al Tesoro la cantidad de dólares que le compró, "en forma directa
mostró que no le preocupa el rebote del dólar".
Sturzenegger pasó
su aviso al mercado en el cierre de las Jornadas Monetarias y Bancarias. Allí
ratificó el esquema de flotación cambiaria, pero a la vez recordó que el BCRA
intervino en tres ocasiones en el último año y medio "para poner al tipo
de cambio en equilibrio cuando se pagaron los contratos de futuros de
dólar" heredados, cuando el Brexit generó volatilidad y en los días
previos a las PASO. "No hay una posición dogmática en eso", insistió.
Valoró además haber
ampliado los instrumentos en que están invertidas las reservas tras la
normalización financiera. "Creció el retorno de las reservas a partir de
una mayor libertad para invertirlas. A valor presente es un número superior al
que se pagó a los holdouts". dijo. Mientras duró el default,
por la amenaza de embargos, la Argentina sólo podía mantener sus reservas en el
Banco Internacional de Pagos (Suiza) o el Banco de Francia.
El funcionario, tal
vez para justificar la compra al Tesoro, aprovechó a recordar que aspira a contar
con más reservas. "Hoy representan 9% del PBI y casi 6% fueron adquiridas
el último año. Esas compras explican casi la mitad de las Letras emitidas para
esterilizar los pesos", explicó antes de salir al cruce de los que alertan
sobre el riesgo de déficit que enfrenta el BCRA por los costos que le genera
esa deuda, que superó el billón de pesos. "Nuestro pasivo crece, pero
también el activo porque tenemos más reservas que invertimos en forma más
redituable. Así medido casi no tenemos costo por el pago de intereses de las
Lebac" sostuvo.
Tasa freezada en
26,25% desde abril
Tal y como
prácticamente había prenunciado su titular, Federico Sturzenegger, el BCRA dejó
nuevamente sin cambios ayer su tasa de política monetaria (la del centro del
corredor de pases a 7 días), en 26,25% anual, nivel en que se encuentra desde
el 11 de abril pasado, porque la inflación no logra "quebrar los valores
desde mayo", según los indicadores de alta frecuencia que sigue. Por eso,
además reiteró que continuará restringiendo las condiciones de liquidez,
manteniéndose activo en operaciones con Lebac en el mercado secundario.
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