|
Por Pablo Fernández
Blanco - Una estadística curiosa llamó en las últimas semanas la atención en
el Ministerio de Transporte ,
que conduce Guillermo Dietrich. Según la planilla de cálculo, hasta
principios de año unas 33 personas en promedio por tren usaban el baño de la
estación de Retiro, pero esa
cifra saltó hasta las 90 en el último tiempo. El Gobierno cree que no se trató
de un repentino cambio en las costumbres fisiológicas de los pasajeros, sino
que la mejora de la infraestructura de la vieja estación convenció a aquellos
que eligen viajar en tren de hacer una última escala antes de subirse a un
vagón en lugar de esperar la llegada a casa.
Si bien se trata de
un eslabón mínimo en el marco de una cadena de reformas mucho más grandes que
se concretarían en el futuro, el titular de Transporte estima que es la base de
una transformación en el servicio que podría no sólo tener consecuencias en la
vida de las personas, como el hecho de viajar mejor, sino también implicancias
macroeconómicas, como la reducción del uso de automóviles y colectivos a cambio
de las vías. En ese marco, Transporte lanzará hoy la mayor compra de material
rodante de la historia argentina. Mediante la publicación en el Boletín
Oficial, iniciará una compulsa por US$ 2000 millones con vistas a
incorporar 1500 coches eléctricos que permitan en los próximos años multiplicar
la cantidad de pasajeros que usan el tren en la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires y en el conurbano bonaerense. Ese
número supera las 1346 unidades que circulan en el área metropolitana.
Al desembolso más
grande hay que sumarle otros US$ 800 millones que se destinarán a la provisión
de repuestos y la prestación del servicio de mantenimiento por 10 años.
"Nunca se hizo
una compra de este tipo en la historia del país. Forma parte del plan para
invertir US$ 14.000 millones en trenes en ocho años para cuadruplicar la
cantidad de pasajeros y que viajen más cómodos", resumió el ministro.
Las nuevas
formaciones recorrerán las vías de las líneas Mitre, San Martín, Roca y
Sarmiento.
En las últimas
semanas, técnicos de Transporte se contactaron con los potenciales
participantes de la licitación. En ese conglomerado hay empresas de Canadá, España, Francia, Alemania, China, Corea, Japón y Rusia. Para participar del negocio, todas deberán ofrecer financiamiento, de
manera que la mejora en la infraestructura no impactará inmediatamente en el
golpeado resultado fiscal argentino en el corto plazo, aunque sí más adelante,
cuando haya que pagar las cuotas del préstamo.
Además del financiamiento,
la ganadora deberá comprometerse a incorporar al menos un 20% de componentes
locales, pero tendrá un premio quien utilice una porción mayor de fabricación
con documento nacional. Según un relevamiento que hizo la Secretaría de
Industria, unas 192 empresas estarían en condiciones de vender partes como
parabrisas, luces, indicadores visuales, ópticas, carrocerías de aluminio,
asientos, puertas y ventanas, entre otras cosas. Martín Etchegoyen, titular de
esa cartera, estima que la integración de partes locales podría originar 2000
nuevos empleos y ventas por 300 millones de dólares.
Los futuros trenes
contarán, según los planes oficiales, con una gama de prestaciones mucho más
ambiciosas que el servicio actual, desde pantallas LED, cámaras de seguridad y
redes Wi-Fi hasta suspensión neumática y frenado automático.
"En esta
licitación tuvimos en cuenta los errores que se cometieron en las anteriores.
Por eso sumamos la transferencia tecnológica y el mantenimiento", explicó
Marcelo Orfila, presidente de Trenes Argentinos, que vislumbró un crecimiento
del servicio debido a la mejora en la infraestructura. "Ahora tenemos que
hacer el trabajo que no se ve, como reparar las vías", explicó, en tanto,
Dietrich.
El ministro no dio
precisiones con respecto a la futura tarifa del sistema mejorado de trenes,
aunque estimó que tendrá un funcionamiento mucho más eficiente. "Si
cuadruplicamos la cantidad de pasajeros, mucha más gente va a pagar el
pasaje", resumió. Y apuntó que el costo por pasajero del colectivo es diez
veces mayor que el del tren. De manera que una vez que está hecho el gasto de
poner las máquinas en movimiento, a mayor uso se reduce el costo en términos de
subsidios que pone el Estado nacional.
"El 75% de los
usuarios del tren pasa dos horas y 32 minutos viajando. La mayoría combina el
tren con alguna línea de colectivo", puntualizó Germán Bussi, secretario
de Planificación de Transporte.
La primera entrega
debería llegar a partir del segundo semestre de 2020, es decir, un año después
del fin del mandato de Mauricio Macri , mientras que el resto se completará
en etapas hasta 2023, explicaron.
La administración
Macri tiene en marcha otras inversiones para mejorar los trenes. Entre las más
destacadas están la instalación de sistemas de frenos automáticos por US$ 260
millones, viaductos por US$ 385 millones, 120 nuevos pasos a nivel y el soterramiento
del Sarmiento (donde estuvo Odebrecht, que ya salió del proyecto), por US$ 3000
millones.
Claves de la inversión
Más coches
disponibles
El Gobierno abrirá
hoy a partir de la publicación en el Boletín Oficial una licitación para la
compra de 1500 coches desde 2020. Se invertirán US$ 2000 millones.
Los interesados
Hay grupos de
China, Canadá, España, Francia, Alemania, Corea, Japón y Rusia interesados. Las
empresas tendrán que aportar el financiamiento.
Los nuevos coches
Según dijeron en el
Ministerio de Transporte, los nuevos coches tendrán cámaras de seguridad,
pantallas LED y Wi-Fi.
Líneas beneficiadas
Las nuevas
formaciones recorrerán las vías de las líneas Mitre, Roca, Sarmiento y San
Martín.
|