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Por Francisco
Jueguen - "¡Es prácticamente un empate técnico!", se entusiasmó ayer
el economista. Miraba en su teléfono, mientras participaba de un seminario, el
dato que ayer difundió el Indec y que generó un fuerte optimismo. La economía
argentina ya recuperó todo lo perdido en 2016 e incluso está a décimas de tocar
el mejor nivel alcanzado durante el último año de gobierno de Cristina
Kirchner.
Minutos atrás, el
organismo estadístico había difundido su Estimador Mensual de la Actividad
Económica (EMAE) de julio. Ese anticipo del PBI había marcado un aumento
interanual de 4,9% (la mayor magnitud en 25 meses), lo que implicó un acumulado
en siete meses de 2,1 por ciento. El dato desestacionalizado, en tanto, reflejó
una suba de 0,7%, su tercer incremento consecutivo. En definitiva, se trata de
un anticipo muy positivo de lo que será el cálculo del PBI del tercer
trimestre. La consultora Orlando Ferreres y Asociados ya estimó para agosto un
alza de 5,1% en su Índice General de Actividad (IGA).
Pero el dato que
conmovía ayer era que el índice de la serie desestacionalizada estaba a cinco
décimas nada más de tocar el pico de actividad registrado en junio de 2015. Con
relación a diciembre de ese año, o sea, tras el cambio de gobierno, la economía
macrista ya supera a la kirchnerista, según números oficiales. Así y todo, a la
economía en tiempos de Mauricio Macri le llevó cuatro meses más recuperarse de
la recesión que a la de Axel Kicillof en 2014.
De 15 sectores
relevados por Cuentas Nacionales del Indec, 13 mostraron variaciones positivas
en julio. Cayeron electricidad, gas y agua (-1,9%) y explotación de minas y
canteras (-4,6%). La construcción continúa siendo el sector de mayor
crecimiento ( 15,7%). Detrás aparecieron la industria ( 5,4%), el comercio
( 5,3%), las actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler ( 3,5%) y
la intermediación financiera ( 6,9%). Otro dato clave entre lo sectorial fue
que la mayoría de los rubros ya reflejan niveles superiores a los del mismo mes
de 2015. Sin embargo, los más importantes -por su peso en el EMAE- aún están
por debajo. Entre ellos, la industria, la construcción, el comercio y los
servicios. De los que están por encima se destacan, en cambio, la agricultura,
la ganadería, la caza y la silvicultura, y la intermediación financiera.
La reacción en el
Gobierno fue inmediata. Desde Oslo, Noruega, fuentes cercanas al ministro de
Hacienda, Nicolás Dujovne, celebraron los números oficiales. "El
crecimiento de la economía se sigue acelerando", señalaron. "Este
ritmo de crecimiento es elevado: de los últimos sesenta meses, sólo en cuatro
se registró una expansión igual o superior a la actual. En términos mensuales,
la mejora en el nivel de actividad fue de 0,8%, lo que significó el tercer
crecimiento mensual consecutivo. De esta forma, el nivel de actividad en julio
ya se encuentra 1,5% por encima del de diciembre de 2015", estimaron.
Reconocieron además que la construcción mostró "una tasa inédita desde
julio de 2006 y alcanzó el quinto mes consecutivo con variaciones anuales
positivas".
"El panorama
es muy bueno. La actividad ya muestra un buen dinamismo y son muchos los
sectores que crecen -afirmó Camilo Tiscornia, director de CyT Consultores
Económicos-. Estás a un pelito del mejor nivel de 2015 y en agosto, que la cosa
viene bien, es probable que se supere. No parece ser sólo un rebote. A pesar de
que comparás con una baja base, con un buen dato en agosto ya habría un
crecimiento de 4,1%." La base de comparación es importante porque en julio
del año pasado la economía había caído 5,6%.
"En julio continuó
consolidándose la recuperación. Por quinto mes consecutivo, el indicador de
actividad muestra variaciones interanuales positivas y ascendentes",
explicó el director de Ecolatina, Lorenzo Sigaut Gravina. "Vale destacar
que en términos desestacionalizados el nivel de actividad se acerca cada vez
más al pico que había alcanzado en junio de 2015 y se ubica solamente 0,3% por
debajo de ese máximo", agregó el economista.
"De
estabilizarse en los niveles actuales hasta finales de año, el PBI terminaría
registrando una suba del 2,6% respecto de 2016", señalaron, en tanto, las
conclusiones de un documento producido por la economista Melisa Sala, de la
consultora privada Labour, Capital & Growth (LCG). La especialista dijo que
indicadores de avance del consumo, sumados a una política fiscal que
"sigue teniendo un sesgo expansivo", hacen presumir que el
crecimiento continuará en los próximos meses. "Esperamos un crecimiento
del 3% anual para 2017", dijeron en LCG. "Esto implica tasas promedio
del 4,5% para los meses que restan. Seguimos considerando que será un
crecimiento básicamente estadístico sostenido en el efecto rebote poscaída, con
un aporte de la inversión a partir del empuje inicial de la obra pública",
cerraron.
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