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Julián
Yosovitch - Aunque la inflación siga un camino incierto, no hay evidencias para
poner en pausa las subas de tasas ya planificadas, dijo Janet Yellen, la
presidenta de la Reserva Federal de EE.UU. A partir de ese comentario, la tasa
del tesoro americano a 10 años saltó a niveles de 2,3% y el sector financiero
americano marcó un nuevo rally de corto plazo para alcanzar máximos del año. En
este escenario surge el debate sobe qué activos pueden verse beneficiados y,
tanto Goldman Sachs como el fondo de inversión BlackRock, favorecen mayores
avances para el sector financiero americano.
Según
analistas de Goldman Sachs el desarme de posiciones de la Fed y una continuidad
en el proceso de suba de tasas permitirán que dos tipos de empresas se
beneficien del nuevo escenario monetario y financiero: los bancos y los que
tienen bajos niveles de deuda.
El
ETF del sector financiero americano (XLF) acumula un avance del 59% desde
comienzos de 2016 y registra una ganancia de 31% desde la victoria en las
elecciones presidenciales en EE.UU. de Donald Trump. En otras palabras, el
sector financiero ha tenido un retorno significativamente superior al S&P
500 que gana un 36% desde comienzo de 2016 y un 19% desde los valores previos a
las elecciones presidenciales.
Adicionalmente
los analistas de Goldman Sachs consideran que "además de la suba de tasas,
los bancos pueden verse favorecidos por cambios regulatorios que probablemente
ocurran en el futuro y que actualmente no se ven reflejados en los precios de
las acciones".
Las
probabilidades de suba de tasa han fluctuado en las últimas semanas que pasaron
del 30% a comienzo de mes para ubicarse actualmente en torno al 70% en relación
a las chances de ver un nuevo retoque de tasas en diciembre. Goldman cree que
efectivamente veremos una nueva suba de tasas en diciembre y luego tres más en
2018, en línea con las expectativas actuales del mercado.
Otro
de los fondos que ven atractivos a los bancos es BlackRock, uno de los mayores
gestores de activos del mundo. Desde la firma sostienen que "actualmente
los bancos de EE.UU. quedaron rezagados en el mercado y también en comparación
con sus pares europeos". En coincidencia con Goldman Sachs, desde
BlackRock señalan que la reducción de la hoja de balance de la Fed implicaría
una suba de tasas de interés y por lo tanto mayores los ingresos para los
bancos. En esa línea, los bancos regionales podrían verse beneficiados de esto
ya que gran parte de su negocio esta orientado a brindar préstamos.
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