El presidente de EE.UU., George Bush, dijo ayer que China parece estar considerando dar un paso interino hacia la flotación de su moneda, el yuan, y que Washington está instando a Pekín a dar ese paso "tan pronto como sea posible".
"Han habido algunas señales de que están pensando sobre un paso interino hacia la flotación del yuan", dijo Bush en una entrevista televisiva. "Constantemente les estamos instando, si van a dar ese paso, que lo den tan pronto como sea posible y en un futuro que lleguen a la flotación, ...a una moneda que flote", agregó Bush, quien prometió mantener la presión para que China abandone el tipo de cambio fijo del yuan respecto de la divisa estadounidense, de 8,28 unidades por dólar. Pero consideró difícil decir cuándo y si Pekín actuará.
"Es difícil para mí decirlo. No es una sociedad transparente, no es como una democracia", dijo Bush. Los chinos, señaló, "no se mueven tan rápidamente como nosotros".
Las importaciones desde China han avivado las presiones proteccionistas en EE.UU. El dólar está cayendo en todo el mundo, pero Pekín no deja que eso ocurra respecto del yuan, para defender la competitividad china en el principal mercado del mundo.
"Con China, obviamente estamos en una desventaja competitiva", dijo Bush, aunque reconoció que la flotación del yuan "ciertamente no será una panacea". De todos modos, concluyó, "seguiremos presionando para que lo hagan". |