El Fisco es, a
todas luces, el primer beneficiado por el repunte de la actividad económica.
Así lo confirma la marcha de la recaudación de impuestos: en septiembre, los
ingresos tributarios llegaron a $224.065 millones, con una suba del 33,1%
contra el mismo mes del año pasado. Esto está casi 7 puntos por encima de la
inflación calculada para el mismo período.
En este contexto, la figura estelar fue el impuesto al cheque -segunda mejor
performance, detrás de Ganancias- que viene mostrando un comportamiento
regular, a salvo de estacionalidades, con una suba interanual mayor al
promedio: un 35,4% el mes pasado.
Este tributo acercó en septiembre $16.331 millones a las arcas públicas. La
misma cantidad de razones que esgrimen los funcionarios que se oponen a las
propuestas reformistas que propician su eliminación.
Ganancias encabezó el ranking de mejor comportamiento fiscal. Pero el
impactante 50,6% de crecimiento interanual se explica mayormente por el
corrimiento de fechas en el vencimiento para personas físicas, como reconoció
ayer el propio titular de la AFIP, Alberto Abad, en rueda de prensa. "El
impuesto que mejor refleja la recuperación de la economía es el de créditos y
débitos. Porque los crecimientos en Ganancias y en IVA se basan en
comparaciones que no son homogéneas por razones contables y
administrativas", explicó.
Al analizar los datos que divulgó ayer la AFIP, el Consejo Profesional de
Ciencias Económicas porteño precisó: "En los 9 meses transcurridos del
año, la recaudación alcanzó los $1.899.194 millones, por lo que se observa un
crecimiento en torno al 31,4% nominal, y un avance en poder de compra del 3,6%.
No obstante, esto está claramente influido por el proceso del Sinceramiento
Fiscal que impactó principalmente de enero a marzo de este año, ya que sin
considerar estos fondos el crecimiento acumulado hubiera resultado del 28,9% en
términos corrientes, consistente con una suba en términos reales del 1,5% que
va mostrando la consolidación de un crecimiento de la recaudación en términos
reales, lo que resulta auspicioso tanto para el Gobierno nacional como para las
provincias (porque son recursos coparticipables)".
Respecto del IVA total, las cifras oficiales muestran una suba del 276,1%,
donde el IVA-DGI aumenta un 25,4% y el IVA-Aduana un 40,1%. En estos casos, el
incremento nominal se vio atenuado por una base de comparación elevada de
septiembre de 2016 "por razones contables", dijo Abad.
El mayor déficit comercial que resulta de las importaciones en suba y
exportaciones en baja se reflejó en la planilla oficial: los derechos de
exportación cayeron 3,7% mientras que los aranceles a la importación crecieron
el 26,4%.
"Las retenciones llevan acumulada una caída nominal en enero-septiembre
del 6,5%, que se traduce en una baja real del 26,7% para el período considerado
con respecto al mismo acumulado parcial de 2016. Probablemente, dicho
comportamiento oscilatorio en lo que respecta a las exportaciones a lo largo
del año se deba al hecho de que los productores agrícolas no estén liquidando
mercadería hacia el mercado externo de manera importante", explicó el CPCE
en su informe.
El Consejo Profesional destacó que "se comienza a evidenciar el efecto
positivo del blanqueo en incrementar la base imponible de los contribuyentes
gravados con Bienes Personales. Se registró una suba interanual mensual en
torno al 378,3%, aunque el valor relevante es lo que acumula en lo que va de
2017, que es una suba del 2,1%".
En cuanto a los tributos sobre la seguridad social, Aportes y Contribuciones
creció 27,8% en septiembre. "En el acumulado parcial del año este rubro
mostró un aumento del 31,6%, resultando ser uno de los tributos que verificaron
un incremento en términos reales, el cual resultó del 3% interanual",
estimó el CPCE.
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