|
Por
Mariano Gorodisch - A la par del crecimiento de los canales digitales (tanto
mobile como web que aumentan exponencialmente), las sucursales bancarias se
vacían de clientes, al punto que cada vez son menos visitadas. Por eso se
achica la superficie de las sucursales, y cuando una entidad sale a buscar un
local para alquilar ya no piensa más en 400 metros cuadrados de superficie,
sino en 150 metros, cada vez más cerca de lo que ocurre en mercados como España,
donde se ven mini-locales de apenas 50 metros.
"Hace
cinco años ingresabas a una sucursal a fin de mes y era una marea de gente. Hoy
sobra lugar por todos lados, ya que cada vez es menos la gente que va, al punto
que cayeron exponencialmente las operaciones en sucursales. La premisa que se
persigue es dar un rol comercial a funciones netamente operativas",
ejemplifica un banquero.
En
este contexto, la gente que trabaja en las sucursales tiene ahora un tiempo
ocioso, ya que el cajero atiende a mucha menos clientes que antes, por lo cual
tiene más tiempo para destinarle a cada persona. Lo que se busca entonces es
que puedan tener un rol comercial, para acomodarse a los tiempos actuales y
ocupar mejor su tiempo. "Es la supervivencia. O te acomodás o te quedás
afuera del mercado", dicen puertas adentro.
La idea
es que los cajeros tengan un lado comercial para generar un nivel de
productividad más alto, aprovechando sus tiempos muertos.
Algunos
roles pueden tener objetivos comerciales, mientras otros podrán tener tareas
comerciales. Los cajeros no tendrán un objetivo de vender, pero sí un rol de
venta, por lo que no tendrán su sueldo atado a su capacidad comercial, pero sí
tendrán ese rol cuando se le acerque una persona.
Habrá
un desarrollo de sistema de software que les permitirá estar al tanto de quién
es la persona una vez que pasa su tarjeta de débito por el posnet, de modo que
en ese mismo instante le aparezca en su pantalla qué tipo de productos tiene y
cuáles les podría ofrecer, como un seguro de vida, de retiro o de hogar. O que
pueda avisarle que le venció el seguro de vida y no lo renovó. O que le avise
que la persona tiene un crédito prendario, pero no seguro del auto, entonces
poder ofrecerle una promoción o precio especial por ser cliente para que lo
saque.
En
caso de que acepte, lo derivará con un ejecutivo comercial. La intención es que
los cajeros puedan dar soporte, con objetivos claros, para incrementar las
ventas de esa sucursal. Sucede que cada sucursal se maneja como una empresa por
sí misma, que debe ser rentable. De lo contrario, comenzará a ser mal vista por
el banco, que pensará seriamente en trasladarla, reubicarla o cerrarla.
"Los
cajeros también pueden llegar a funcionar como avisadores, para decirle al
cliente que tiene una tarjeta de crédito para retirar en esa sucursal, para que
el banco no tenga que incurrir en perder tiempo mandándole un mail o llamándolo
por teléfono, y que la persona pueda aprovechar su visita a la sucursal para no
tener que ir devuelta, por lo que se le da un servicio al cliente",
detalla el directivo de una entidad que ya está capacitando a todo su plantel,
entrenamiento que durará entre cuatro y seis meses.
Tomarán
en cuenta el caso de un banco que quiso implementar este sistema de
"cajeros comerciales" pero la experiencia no fue del todo buena,
porque los cajeros se estresaron mucho. "No vamos a ser tan duros, vamos a
tomar eso en cuenta para generar capacitaciones y un sistema que sea más
amigable y cumplible en cuanto a objetivos y tareas, para no estresar a nuestra
gente, ya que no puede salir mal porque generará un cuello de botella. Por eso
no queremos que el personal termine estresado.
Por
lo pronto, queremos iniciar un proceso de transformación operativo en el sector
comercial, de modo que aquellos que tengan roles operativos puedan tener roles
comerciales, y así eficientizar la estructura de costos", explican.
Los
roles netamente operativos han sido reemplazados por máquinas, que se encargan
de hacer las transacciones que antes hacían los humanos. Por lo tanto, quienes
estén dispuestos a tener un rol comercial, servirán para solventar y ayudar al
negocio, ya que la evolución tecnológica va camino a destinar más gente a la
parte comercial que a la operativa.
"La
mano cambió. Hay que aggiornarse a los tiempos que corren", es el lema de
los tesoreros, que ahora salen a visitar clientes en su tiempo muerto.
En
HSBC tienen la estadística de que 9 de cada 10 operaciones que se realizan son
de manera digital, ya sea a través del online banking o del mobile. Por eso,
hoy lanzarán un producto digital pensado para los milennials.
|