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Por
Paula López - El Mercosur y la Unión Europea iniciaron en Brasilia una nueva
ronda de discusiones para intentar avanzar en el tratado de libre comercio
entre ambos bloques, con la disputa del capítulo agrícola en el centro de la
escena.
Las
deliberaciones, que se extenderán hasta mañana, se dan a puertas cerradas y con
total hermetismo de parte de los representantes de las naciones que integran
ambos bloques. El tratado de libre comercio UE-Mercosur viene siendo negociado
hace casi dos décadas y si bien buscan arribar a un principio de acuerdo antes
de fin de año, y el tema agrícola es el que más diferencias encuentra entre una
y la otra parte, sobre todo en lo que se refiere a un cupo extra para la carne
vacuna de América del sur.
El
Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, con sus asociados Chile y
Bolivia) reclama que el viejo continente abra sus mercados al ingreso de
productos agrícolas. Entre ellos figura carne vacuna enfriada y congelada por
380.000 toneladas anuales por fuera de la llamada cuota Hilton, así como cupos
para el bioetanol y los biocombustibles.
De
acuerdo a las agencias internacionales, la Unión Europea realizó un encuentro
de países miembros a fines de la semana pasada en la que se acordó ofrecer
70.000 toneladas de cortes enfriados y congelados, por lo que las pretensiones
están lejos de acercarse.
Desde
Brasilia, el presidente de la Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur
(FAIM), Jorge Riani, le explicó a la agencia NA que la intención es acercar las
posiciones "lo máximo posible", dado que hubo avances en rondas de
negociación anteriores.
"Necesitamos
el mejor acuerdo posible porque el mercado europeo es muy importante. Pedimos
380.000 toneladas al año como bloque, pero veremos en qué nivel se logra un
entendimiento", indicó Riani.
Según
algunas fuentes, esa cantidad representa un poco más del 3% del mercado europeo
de carnes y la intención del bloque sudamericano es lograr que Europa conceda
un piso de 100.000 toneladas anuales de carne vacuna. No obstante existen al
menos 11 países del viejo continente que rechaza en firme cualquier ampliación
de mercado para los productos cárnicos del Mercosur.
Austria,
Bélgica, Francia, Hungría, Irlanda, Lituania, Luxemburgo, Polonia, Rumanía,
Eslovaquia y Eslovenia han rechazado desde hace años la posibilidad de ampliar
las importaciones de carne vacuna sudamericana por entender que sería nocivo
para sus productores.
Riani
destacó que Argentina, Uruguay, Brasil y Paraguay decidieron encarar la ronda
con la UE con unidad de criterio preestablecida entre los gobiernos y las
asociaciones rurales de cada país. Así, del volumen de toneladas de carne a
exportar a la UE que se consigan por el bloque, con posterioridad se definirá
entre los países del Mercosur los porcentajes que les corresponderán a cada
uno.
"Estamos
trabajando las entidades rurales de los cuatro países en plena armonía y
convencidos que el Mercosur tiene que funcionar, enfocado en las negociaciones
comerciales porque se había politizado demasiado", sostuvo el
representante de las asociaciones de productores.
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