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Por Pablo Fernández
Blanco - El primer presupuesto completo
elaborado por la administración de Mauricio Macri arroja
algunas rarezas si se lee en clave política. Luego de muchos años en que los
distritos oficialistas se quedaban con la mayor parte de los recursos que el
Estado destinaba a obras públicas, el mapa de las cifras de 2018 muestra entre
los mayores beneficiados un crisol de colores políticos, algunos lejanos a la
Casa Rosada.
El Gobierno tiene
previsto destinar el año próximo $ 210.941 millones a gastos de capital, donde
se contemplan las obras públicas y todas las inversiones del Estado. Esa cifra
representa un 1,7% del producto bruto interno (PBI) previsto.
En términos de
dinero por habitante, Tierra del Fuego y Río Negro serán los distritos más
favorecidos. Los dos primeros están gobernados por los opositores Rosana
Bertone (justicialista de buen diálogo con la Casa Rosada) y Alberto
Weretilneck (también peronista), según surge de un análisis que hizo el
Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) sobre la base del proyecto de
presupuesto para el año próximo que el Gobierno envió al Congreso.
"La
distribución tiene que ver con la necesidad real de cada provincia,
no con un factor político de amigo o enemigo, como tenía el kirchnerismo. Hay
proyectos estratégicos que tienen que ver con la infraestructura del país, más
allá de quién gobierne", explicó Paulino Caballero, subsecretario de
Relaciones con las Provincias, que funciona en la órbita del Ministerio del
Interior, a cargo de Rogelio Frigerio. "Hay muchas provincias favorecidas
que son del PJ", agregó.
Tierra del Fuego recibirá
$ 9984 por persona, mientras que Río Negro se llevará $ 9280. En ambos casos
están muy por encima de los $ 4741 en promedio que recibirán los 40 millones de
argentinos. Algo similar ocurrirá con los pobladores de la ciudad de Buenos
Aires, el primer mojón oficialista en la lista de beneficiados con fondos para
inversiones del Estado, bajo el mando de Horacio Rodríguez Larreta, que
recibirá $ 6889 por habitante.
María Eugenia
Vidal, la otra gran espada política de Mauricio Macri, tiene argumentos para
reclamarle al Presidente.
Los números
muestran que un bonaerense recibirá sólo $ 1807 en inversiones del Estado. El
dato es llamativo, dado que eso apenas le alcanza para ubicarse en el penúltimo
lugar de la lista, apenas por delante de Córdoba, una provincia en la que
Cambiemos suele cosechar muchos votos.
Hasta septiembre
pasado, se había utilizado el 80% de los fondos para gastos de capital en el
interior.
El mapa de la obra
pública muestra cambios sustanciales con respecto a lo que ocurría en el kirchnerismo.
Por caso, entre 2003 y 2013 la provincia de Santa Cruz, cuna política de Néstor
y de Cristina Kirchner, fue la más beneficiada con las inversiones en rutas
(uno de los presupuestos más importantes del Estado, que se canalizan a través
de la Dirección Nacional de Vialidad -DNV-), tanto en la medición por habitante
como en términos absolutos.
Aunque los
especialistas suelen medir los fondos destinados a obra pública por habitante,
es probable que algunos de los distritos que se vieron afectados en esa lista
cambien de humor al ver los fríos números, sin relacionarlos con su población.
Cambio
de lógica
En esa tabla,
Buenos Aires será la provincia que más fondos recibirá en términos absolutos,
con el 14,7% de los recursos destinados a obras públicas, seguida por la
Capital Federal y Santa Fe, el primer distrito opositor (está gobernado por el
socialismo) que aparece en esa lista, seguido por Río Negro y Córdoba.
Hay que destacar
dos datos importantes: un tercio del gasto de capital quedará bajo las denominaciones
"nacional" e "interprovincial", que agrupa proyectos que
atraviesan distintas provincias.
Los cambios en la
lógica al momento de definir las inversiones del Estado habían comenzado a
insinuarse en 2016, cuando por primera vez en mucho tiempo Buenos Aires lideró
el ranking de recursos a nivel nacional, con $ 68.702 millones, según números
oficiales. Sin embargo, el segundo, el tercero y el cuarto puesto quedaron en
manos de gobernadores que ganaron las elecciones enrolados con la ex presidenta
Cristina Kirchner, como Domingo Peppo (Chaco), con $ 10.557 millones; Gildo
Insfrán (Formosa), con $ 4637 millones, y Claudia Zamora (Santiago del Estero),
con $ 4007 millones.
"Los dos
principales componentes del gasto de capital nacional son la inversión real
directa y las transferencias de capital. Mediante la primera, el gobierno
federal ejecuta directamente las obras. Para 2018 se proyecta que alcance los $
62.245 millones. Las transferencias de capital son fondos no reintegrables.
Para 2018 se espera que estas transferencias lleguen a un monto de $ 140.147
millones (incluyen $ 25.618 millones de Fondo Federal Solidario)", resumió
el informe del Iaraf.
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