|
|
| Tensión oficial por alcance del blanqueo laboral: políticos vs. economistas |
| ABC Mercado de Cambios S.C. comunica sobre la fuente de la siguiente nota: |
| Texto informativo:
04/10 - 08:44 Ambito Financiero |
Recomendar |
Imprimir |
|
Por
Carlos Burgueño - Entre el "ala política" y los responsables del manejo de la
economía apareció en los últimos días una fuerte tensión que Mauricio Macri
deberá resolver luego de las elecciones. El motivo del conflicto es el alcance
que se le quiere dar al próximo blanqueo laboral que el Gobierno presentará en
sociedad después del 22 de octubre; y con el respaldo que, descartan en el
oficialismo, les dará la victoria electoral para encarar la reforma laboral.
Uno de los capítulos clave del macrismo es generar condiciones para fomentar la
toma de personal por parte de los privados, con dos movimientos precisos. Por
un lado, se trabaja, tal como adelantó este diario, en una flexibilización para
las contrataciones y movilidad de los nuevos empleados, que se aplicará de
manera sectorial comenzando por rubros expansivos de la economía como la
tecnología y los "unicornios". El otro 50% del planteo es el
lanzamiento de un amplio y generoso blanqueo laboral, para regularizar gran
parte de los casi 4,5 millones de personas que, se estima, tiene todo o parte
de su empleo sin registrar. La decisión de avanzar en este capítulo está tomada
y se aplicará durante 2018.
El Gobierno tenía pensado reglamentar un régimen de este tipo al mismo tiempo
que el exitoso blanqueo impositivo lanzado en el segundo semestre de 2016, pero
se decidió postergarlo para este año para no "combinar perdones",
según la definición oficial del año pasado. Ahora se considera que el momento
para avanzar es la Argentina poselectoral. Hay coincidencia plena en todas las
áreas involucradas en que debe haber un blanqueo laboral amplio y generoso. El
problema comienza cuando se evalúa el alcance de esa generosidad.
Para el "ala política" no hay duda. Debe haber un "borrón y
cuenta nueva" para todos los trabajadores que en los últimos años (incluso
décadas) no tuvieron sus aportes al día o que directamente no registran
ingresos tributarios por los privados en sus cuentas previsionales. Siguiendo
la línea de lo que se propuso en la CGT, sería el blanqueo más beneficioso en
la historia reciente. Incluso hay quien piensa en una especie de
"jubileo" general con perdones amplios y universales que impliquen
que ya nada se le debe al fisco, a cambio del compromiso de comenzar los aportes
desde un punto determinado en el tiempo y no registrar más retrasos. Caso
contrario, el perdón caería. Algunos funcionarios tienen sus reparos con
semejante beneficio, y piensan en alguna multa, aunque sea mínima y simbólica,
junto con un plan de pagos sin mayores presiones y extendido en el tiempo. En
ambos casos, a los trabajadores se les reconocería la antigüedad declarada, lo
que luego avalaría el reclamo jubilatorio de los empleados. La idea de un
perdón amplio surgió de las reuniones del Ministerio de Trabajo que dirige
Jorge Triaca con los representantes de la CGT, lo que, entre otros beneficios
para el oficialismo (además del diálogo), eclipsó el llamado a un plan de
protesta lanzado por parte de la central sindical a días de las PASO y que
amenazaba con un posible y nuevo paro general. A cambio, Triaca y los
triunviros cegetistas avanzaron en la posibilidad de aplicar un blanqueo amplio
y universal, como nunca se había visto en el país. Triaca logró el apoyo de
varios representantes en la Jefatura de Gabinete de Marcos Peña y en muchos de
los políticos oficialistas que deben lidiar en la campaña electoral con los
líderes sindicales.
La sola mención de un "jubileo" de este tipo crispa los nervios de
los responsables fiscales del Gabinete. El Ministerio de Hacienda de Nicolás
Dujovne como el resto de los responsables de la recaudación creen que un perdón
laboral de semejante magnitud sería más que contraproducente para la imagen de
seriedad que se le quiere dar a la relación entre la sociedad y los recaudadores
de impuestos y administradores de los fondos públicos. Tanto Dujovne (que en
ese momento no era ministro) como el titular de la AFIP, Alberto Abad, se
mostraban contrarios a los perdones fiscales, afirmando que este tipo de
llamados languidece la voluntad de cumplimiento. Más cuando los beneficios son
generosos. A cambio se propone un "plan de pagos" o alguna
"moratoria" con quitas de parte de la deuda y de los intereses,
mejorando y flexibilizando los regímenes actuales.
El "ala política" considera que esta alternativa tendría "gusto
a poco" y que no generaría el verdadero fin que se busca con el blanqueo:
que la sintonía con los sindicatos sea lo suficientemente amplia y fina como
para que los gremios más poderosos terminen aceptando cambios en las reglas
laborales, "flexibilizando" los derechos actuales. Obviamente, el
nombre que se les pondrá a las reformas será otro. Ya sabe el Gobierno que en
las negociaciones gremiales no se podrá avanzar en cambios en la relación de
los sindicatos con los afiliados, incluyendo la posibilidad, "a la
brasileña" de crear representantes por empresa. Salvaguardado este derecho
pétreo del sindicalismo argentino, los gremios están dispuestos a negociar
cualquier otra modificación. Más si, como se supone con un blanqueo, implicaría
más ingresos a las arcas de las obras sociales al tener más trabajadores cuyos
empleadores paguen en tiempo y forma sus aportes.
|
 |
| ABC Mercado de Cambios S.C. le acerca las noticias y novedades de mayor trascendencia relacionadas
con el comercio y operaciones cambiarias a través de una fuente
segura y confiable. |
|
Nota:
Haga click sobre la noticia o novedad que desea ver |
|
1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 |
|
|
|
|