Existe consenso en destacar que para los inversores vienen tiempos difíciles. Después del default, persisten focos de incertidumbre en el plano externo y local que imprimirán al mercado de capitales una alta volatilidad en el corto plazo. “Hay un riesgo a la desvalorización de los saldos reales”, señaló Daud, del Santander “De acá a un año vista el escenario para el inversor es complejo”, aseguró Gustavo Rizzi, del BNL “Estábamos en precios incómodos y es lógico el retroceso de la Bolsa”, dijo Torres Barsanti, del Galicia
Optar por una estrategia de hedge (cobertura) es hoy una decisión óptima. La extrema volatilidad con la que operan los activos financieros plantea un escenario complicado para el inversor, y reafirma tácitamente lo que se preveía: la salida del default por si sola no despeja la incertidumbre del mercado.
Hay más factores que afectan la performance de posiciones financieras y económicas.
Por ende, mantener estrategias de coberturas con el principal objeto de proteger el poder adquisitivo del ahorro es una buena alternativa para el corto plazo. Boden cortos y plazos fijos indexados resultan interesantes.
Así lo definieron Ricardo Daud, Gerente General del Santander Investment, Gustavo Rizzi, Jefe de Portfolio Manager de BNL y Leonardo Torres Barsanti, research del área financiera del Banco Galicia, en el marco del Foro del Sistema Financiero que organiza El Cronista, y que en esta oportunidad analizó las perspectivas post-default.
Los analistas coincidieron en que la finalización del canje de deuda es un paso en la dirección correcta, pero sin dudas no la única condición necesaria para los mercados y la economía.
Hoy es un dato mayor lo que sucede en el contexto externo. "Aunque la solvencia de los países latinoamericanos mejoró respecto a lo que era en los ‘90, se necesita que la tasas externas no suban de manera abrupta e inesperada para el mercado", señaló Daud, quien consideró que de lo contrario se resentirían los flujos hacia el país. "Somos una economía emergente. No estamos exentos de lo que pase afuera", agregó.
El contexto de tasas externas con tendencia al alza, la postergada emisión de los bonos surgidos del canje, las presiones de organismos internacionales para reabrir la operación, la aceleración de la inflación local y los vencimientos de deuda que el Gobierno tiene que afrontar, son sólo algunas de las variables que generan incertidumbre, y por ende volatilidad en los precios del mercado.
Tras advertir sobre una situación externa más difícil para emergentes, Rizzi fue claro: de acá a un año vista el escenario para el inversor es complejo. "Todo escenario de ganancias ya fue realizado, y ahora le toca a Argentina hacer bien las cosas. Hay temas aún por solucionar", dijo.
Torres Barsanti apuntó en la misma dirección. "Desde el punto de vista financiero, la situación es complicada", dijo.
El analista ejemplificó su recomendación de cautela en el mercado con los números bursátiles observados en el último tiempo. "Desde el peor momento de la crisis y hasta el máximo de marzo pasado, la Bolsa creció en dólares más de 600%. Eso llevó a algunas compañías a tener múltiplos de los mejores países del mundo", destacó. Este hecho, continúo Torres Barsanti, es una señal de alarma. "Estábamos en precios incómodos y es lógico el retroceso que hubo", enfatizó.
Por ende, la pregunta es: ¿qué debe hacer el inversor? Y la respuesta fue unánime: tener mucha cautela. De hecho, una inflación proyectada del orden del 10% anual, tasas de interés locales reales negativas y un tipo de cambio que se espera se mantenga estable, impulsan al inversor a tener que proteger sus ahorros.
Daud sostuvo que "hay un riesgo a la desvalorización de los saldos reales, y por eso se deben buscar opciones de hedging". Ante este escenario hay diferentes alternativas: plazos fijos y bonos indexados, o bien aumentar el consumo.
En igual sentido, Rizzi sugirió privilegiar las alternativas ajustadas por Cer. Entre los instrumentos más conservadores, destacó a los Boden 2007 y 2008.
Macro vs. micro
Por otra parte, y para un país con una cultura de ahorro dolarizada, Torres Barsanti enfatizó que una buena opción sería invertir en Obligaciones Negociables. "Argentina quiere invertir en dólares, aún tras las perspectivas que existen de apreciación en el tipo de cambio. Igual es verdad que se hace difícil encontrar hoy una inversión interesante", dijo.
Saliendo del lado financiero y de la postura que debe tener el inversor, al debatir sobre la micro (es decir, las empresas) comenzaron a aparecer divergencias entre los analistas.
Mientras que Torres Barsanti se mostró optimista por las perspectivas que abrió el default y el impacto positivo que ese nuevo escenario tiene sobre la micro –en especial, en los flujos de fondos–, los otros participantes de la mesa fueron más precavidos.
"Es positivo para los negocios. Haber salido del default permite a las empresas emitir y continuar creciendo", destacó Torres Barsanti. "Según una muestra de 80 empresas, el año pasado la inversión conjunta creció 37% respecto a 2003", agregó.
Pero Rizzi apuntó que "el haber salido del default no significa que las empresas tengan más dinero. Hay que diferenciar entre las grandes empresas y las Pymes, y habrá que esperar para que la micro renazca".
En tanto, Daud expresó que "siempre hay ganadores y perdedores. De hecho, hay inversión pero la discusión es cuál es el flujo que hace sostenible el modelo de largo plazo. Y, hoy creo que ese flujo es insostenible".
No menor es la incidencia del contexto del exterior. Aunque Argentina muestre buenos datos macro, el mundo crecerá este año a tasas menores. |