|
Por
Ezequiel M. Chabay - La delegación argentina que se encuentra negociando los
términos del acuerdo de asociación MercosurUnión Europea (UE) demandará hoy a
los representantes de Bruselas mejorar sustancialmente la acotada oferta para
el ingreso de carnes, biocombustibles y otros productos de la canasta agrícola
al viejo continente, y así evitar un impasse que impida culminar el tratado en
diciembre.
En el
marco de una nueva ronda de negociaciones que se desarrolla en Brasilia, los
europeos completaron ayer su oferta de productos, tras entregar en sobre
cerrado un documento con los volúmenes asignados a distintos bienes de origen
agrícola, para su ingreso sin aranceles. De acuerdo a los trascendidos, la
oferta contempla el ingreso sin cargos extras de 70.000 toneladas de carne y
600.000 toneladas de etanol, que se utiliza para la mezcla con naftas, tal como
informó ayer El Cronista.
La
propuesta es, en boca de empresarios y funcionarios diplomáticos, cuando menos,
insuficiente: el stock ofrecido equivale a 138 gramos de carne (dos
hamburguesas) por habitante europeo al año, cuando el Mercosur pretende envíos
equivalentes al 5% del consumo continental anual. También es bajo el nivel
ofrecido para el etanol, tomando en cuenta el potencial de producción que tiene
Brasil con su caña de azúcar. Y en la misma tónica, resultaron escasos los
volúmenes otorgados para frutas y productos de economías regionales.
El
descontento se hizo notar ayer durante un encuentro de los jefes negociadores
de la UE con sus contrapartes de la Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, la
sociedad civil y el sector empresario en la sede de la Agencia de Promoción de
Exportaciones (Apex). Allí, el secretario de Relaciones Económicas
Internacionales, Horacio Reyser, llamó a los europeos a "lograr un acuerdo
balanceado" y les demandó "razonabilidad" para no desaprovechar
una oportunidad que de ambos lados consideran única.
"La
oferta está claramente por debajo del nivel que esperamos para que haya
acuerdo, pero este es un proceso que termina en diciembre y en el que esperamos
una mejora sustancial, no solo en estas cuotas, sino en varios otros
bienes", respondió Reyser a El Cronista.
Durante
todo el día, los representantes de las cámaras empresariales hicieron arder los
teléfonos de sus representantes nacionales para manifestar su rechazo a las
cuotas. Es de esperar que hoy el Mercosur dé una respuesta oficial y, de allí
en adelante, comience una puja para lograr mejoras "en todos los
frentes", tal como subrayó un negociador, que quiere "un incremento
en varios múltiplos" de los números informados.
Como
contraprestación, la unión aduanera podría relajar sus pretensiones sobre
reglas de origen, con las que busca salvaguardarse de la importación de
productos industriales europeos con componentes de mercados más competitivos.
El caso de los retailers europeos de indumentaria hecha con hilados chinos o
indios explica, al menos en el caso argentino, las reservas planteadas para
esta y otras industrias.
Pese
los planteos, el rechazo empresario no es a la negociación, sino a los cupos.
Incluso los que de momento se sienten más perjudicados sueñan con ver en
diciembre un acuerdo.
|