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Por Javier Blanco -
Para el mercado, al Banco Central (BCRA) le resta un largo camino para
conseguir que los niveles de inflación se adecuen a sus metas.
Así lo mostró el
Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que, al inicio de cada mes,
ausculta las previsiones que guían las decisiones de negocios e inversión.
La encuesta,
desarrollada del 27 al 29 de septiembre, mostró que a pesar de que el BCRA endureció
su política en los últimos meses y proclama que mantendrá o profundizará ese
sesgo hasta domar la inflación el mercado mantuvo inalterable sus previsiones
al respecto para el corto plazo y hasta las elevó algo para el mediano plazo.
Según el promedio
de los 54 consultados, los precios al consumidor cerrarían 2017con un alza del
22% (la misma que proyectan desde hace dos meses) porque la inflación se
estabilizará en el 1,4% mensual en el último trimestre del año. Es decir,
quedaría de 10 a 5 puntos por encima de la banda fijada por el BCRA.
Para peor, "su
objetivo de llegar a una inflación del 1% para diciembre luce lejos para el
consenso de los analistas, que la sitúan en el 1,4% o 1,3% en su medición
núcleo" observó la consultora ACM.
A su vez, aunque la
inflación que esperan para los próximos 12 meses baja del 17,2 al 16,9%,
revisaron levemente al alza (del 15,7 al 15,8%) su previsión para todo 2018,
cuando las metas oficiales van del 8 al 12% y la que parece haberse impuesto el
presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, es del 10% anual.
Larga vida a la
tasa larga
Dadas las
dificultades que, juzgan, enfrentará para lograr su objetivo, los analistas
suponen que el BCRA sostendrá una política monetaria dura, lo que a su vez
haría que el dólar suba menos de lo que preveían. Concretamente, mientras hasta
hace un mes esperaban que comenzara en octubre a recortar la tasa de referencia
(del 26,25 al 26%), ahora suponen que la mantendrá y sólo comenzaría a
reducirla desde noviembre, antes de dejarla al 25,50% anual para fin de año.
A su vez, la
expectativa es que el dólar, al que veían cerrando el año a $ 18,30 hacia julio
y a $ 18,20 en agosto, ahora imaginan que lo hará en $ 18,10. A la vez que
cerraría 2018 a $ 20,6, lo que supondría una actualización del 13,8% en el tipo
de cambio, inferior en casi dos puntos a la inflación (apreciación del peso).
Otro dato
llamativo: no variaron las proyecciones del PBI. Como hasta agosto, esperan un
crecimiento del 2,8% para este año (3% y 3,2% para 2018 y 2019) pese a que los
últimos datos sugirieron que se aceleró la recuperación de la actividad.
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