La reacción alcista del dólar ante las cifras de IPC en EEUU, con un incremento de los precios superior al previsto por los analistas, se fue diluyendo conforme se acercaba el cierre de la sesión en las principales plazas europeas. La divisa estadounidense no aguantó el tirón alcista pese a que las cifras de inflación desataron todo tipo de comentarios respecto al comportamiento futuro de la Reserva Federal. El IPC de EEUU correspondiente a marzo reflejó un incremento del 0,6%, por encima de las previsiones que apostaban por una subida del 0,5%. Mientras, la tasa de inflación subyacente, que excluye el comportamiento de la energía y los alimentos frescos, se elevó un 0,4%, dos décimas por encima de lo que reflejaban las estimaciones de los expertos.
El hecho de que los precios subieran por encima de lo esperado reabrió de golpe el debate sobre la aparición de tensiones inflacionistas y sobre si los tipos de interés en EEUU, actualmente en el 2,75%, están en cotas adecuadas para afrontar una subida de precios, causada sobre todo por la subida de los precios del petróleo.
De hecho, algunos comentarios señalaban que la Reserva Federal podría plantearse elevar el precio oficial del dinero en 50 puntos básicos en su próxima reunión, que tendrá lugar en mayo. Desde que el organismo emisor comenzó a subir los tipos de interés, a finales de junio de 2004, siempre lo ha hecho a ritmo de 25 puntos básicos por cada sesión.
La reacción del dólar a la publicación del dato fue inmediata. El billete verde volvió a situarse por debajo de la referencia de 1,30 unidades por euro, en una subida prácticamente vertical. Sin embargo, tan rápida fue la reacción como la corrección. El euro recuperó terreno con relativa facilidad e incluso llegó a cotizar por encima de las cotas en las que se movió durante la sesión de ayer, en torno a 1,3050 dólares.
Mientras, el yen perdió terreno frente al dólar después de conocerse el dato de crecimiento de la economía china en el primer trimestre de 2005, que se situó en el 9,5%. Los inversores deshicieron posiciones en la divisa japonesa ante el temor de que las autoridades chinas intensifiquen sus planes para enfriar el crecimiento de su economía ante el temor de que se caliente en exceso y genere demasiadas tensiones inflacionistas. China es uno de los principales mercados exteriores para la economía japonesa.
El yen aguantaba a duras penas por debajo de la cota de 107 unidades por dólar.