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Por
Sofía Bustamante - Si bien el miércoles se cortó la racha histórica de 13
ruedas consecutivas en alza, ayer el Merval repuntó 2%, un avance que le
alcanzó para superar otra barrera psicológica, esta vez la de los 27000 puntos.
Así, el índice batió un nuevo récord, pero también cargó de incertidumbre al
inversor.
"El
inédito punto de entrada de estos días podría involucrar grandes riesgos, en
particular la probabilidad de comprar caro y sufrir una corrección",
resaltó el economista Jefe de MB Inversiones, Nery Persichini, en su último
informe.
El
entusiasmo del mercado parece inagotable, ya sea por las expectativas de una
victoria del oficialismo en las elecciones legislativas como por la publicación
de indicadores que aseguran un repunte de la actividad económica. Incluso la
suba de la bolsa sigue siendo sustentada por un alto volumen de negocios.
"Fue una rueda bursátil más animada y con buen volumen, un 22% más que la
jornada previa", describieron desde Rava Bursátil. El monto operado en
acciones fue $ 824 millones. Las principales ascensos de ayer fueron los de
TGN, un 7.8%, Comercial del Plata el 5,3%, TGS, un 4,6% y Distribuidora Gas
Cuyana, el 4.5%.
Queda
claro que los avances son muy sólidos, sin embargo Persichini alertó que
"hay factores externos e internos que elevan las posibilidades de que el
mercado argentino, en el mejor de los casos, se tome un respiro o, en el peor
escenario, tenga una corrección". En esa línea, detalló que existen al
menos seis "espadas de Damocles" que penden sobre los activos
locales: la Reserva Federal, que comenzará a achicar su hoja de balance; las
tensiones geopolíticas en aumento entre Corea del Norte y Estados Unidos, Wall
Street que testea máximos, la vuelta los fantasmas de ruptura en Europa, las
valuaciones elevadas en Argentina y el timing de las elecciones.
En
este marco, MB Inversiones presentó una terna de instrumentos de cobertura para
esquivar una potencial baja del mercado:
1)
Compra de activos en dólares: La cobertura número uno en contextos de
turbulencia. Debido a traumáticas experiencias del pasado, donde el peso no
sirvió como reserva de valor, el dólar es el seguro financiero por excelencia
de los argentinos. No obstante, en el último tiempo esa preferencia no se
plasma en su cotización. Producto del ingreso de divisas, el tipo de cambio tan
solo se movió 8,6% en el año mientras que la inflación avanzó cerca de 17%. En
los últimos 12 meses, el dólar también perdió la carrera contra los precios
(14% versus 23%). Pero cualquier reducción del flujo de dólares al país,
motivada por alguno de los factores de riesgo, podría revertir los números.
¿Cómo posicionarse en moneda extranjera? Más allá del tradicional atesoramiento
de billetes se destacan los bonos de corto plazo y los instrumentos
dollar-linked.
2)
Compra de opciones financieras de venta (puts): Las opciones son derivados, no
son activos en sí mismos, sino que su valor depende de un activo subyacente,
como lo es una acción. Asimismo, las opciones son contratos que otorgan a su
titular el derecho de hacer algo, sin estar obligado a ello. En cuanto a su
utilidad, se emplean como cobertura ante cambios en los precios de las acciones
o como medio de especulación, según los objetivos del inversor. Quienes compran
opciones de venta asumen una pequeña pérdida fija (pago de prima) pero tienen
la posibilidad de lograr una ganancia ilimitada si el precio de la acción baja
y entra en la zona en la que la opción se puede ejecutar. El mercado argentino
todavía es pequeño en materia de opciones, por lo que solamente un puñado de
empresas tienen una respetable actividad; entre ellas se encuentran Petrobras
Brasil, Grupo Financiero Galicia y Pampa Energía. Más atrás las siguen YPF y Comercial
del Plata.
3)
Venta de futuros de índice Merval: Un futuro es un derivado financiero por
medio del cual dos partes se comprometen a efectuar una operación de
compra-venta en un momento determinado a un precio determinado. Para lograr las
operaciones, la bolsa estandariza los contratos (cantidad, entrega, etc). Esto
quiere decir que no se sabe quién es la contraparte y la bolsa garantiza que
los contratos serán honrados. En la jerga, se dice que los futuros, en tanto
están regulados, no tienen riesgo de contraparte. Entre los beneficios de
operar con futuros del Merval, éstos permiten replicar la cartera de mercado a
bajo costo, posibilitan hacer coberturas, diversificar riesgos, apalancar
resultados, especular a la baja y hacer arbitrajes.
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