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Por Francisco
Jueguen - Incómodo, el ministro de Energía, Juan José Aranguren, cerraba su
presentación sobre pasado, presente y futuro de su sector. Las molestias se
originaron en que, a la mitad del discurso, algún cable se desconectó y las
pantallas se apagaron. En ese momento, el ex número uno de Shell aprovechó el
momento de confusión para disparar un dardo feroz, mientras explicaba por qué
algunos organismos reguladores no tenían aún presidente: "Nombramos a uno,
pero renunció confundido, porque pensó que su salario en pesos era en
dólares", dijo, aludiendo, sin nombrarlo, al ejecutivo de British Gas
Marcelo Figueroa, que se fue antes de asumir como presidente del Enargas. La
broma, con sabor a cierto despecho, hizo reír a los empresarios de la
construcción que lo escuchaban en el Sheraton.
El paso de los
funcionarios fue ayer masivo en la 65ª Convención de la Cámara Argentina de la
Construcción (Camarco), que se realizó en el Hotel Sheraton. Además de repasar
sus respectivas gestiones, el foco estuvo puesto en la transparencia de un
sector fuertemente sospechado de corrupción durante los últimos años de obra
pública. Incluso Aranguren, como en otras ocasiones, volvió a nombrar la obra
patagónica "floja de papeles", en referencia directa a las represas
Néstor Kirchner y Jorge Cepernic, que se construirán finalmente en la provincia
de Santa Cruz.
El ministro de
Transporte, Guillermo Dietrich, también dejó su marca. Llegó con su casco
blanco de bicicleta ya entrada la tarde al hotel de Retiro. "¿Vas a meter
a alguien preso?", le preguntó con sorna un periodista. "De eso se
ocupa Macri", respondió. "Bueno, igual alguno de acá.", dijo
irónicamente, mientras levantaba el dedo índice y hacía círculos en el aire. A
la hora de dar su discurso en público, fue más conciliador.
"Quiero
agradecerles de corazón. Han invertido mucho, mucho. Están confiando en el
país", dijo Dietrich. "Además, le sacaron punta al lápiz e hicieron
números agresivos. Con la misma plata hacemos más obras", dijo el ministro
de Transporte, que aseguró que este año se invertirán $ 71.691 millones en
infraestructura del transporte y que en 2018 esa cifra se elevará a $ 131.404
millones, de los que se espera que más de 22.000 millones sean de proyectos
público-privados. "Ya tenemos un camino recorrido de 22 años...",
dijo el ministro, y se corrigió: "22 meses". "¡Ojalá!",
gritó alguien de la tribuna. "No aceptemos más comportamientos que sabemos
que son incorrectos. Vengan y díganlo. Sea de un competidor o de un dirigente
sindical", arengó el ministro. "Hay que tener agallas y denunciar lo
que no corresponde", reclamó Dietrich.
El número uno de
Interior, Obras Públicas y Vivienda, Rogelio Frigerio, tuvo a su cargo el
cierre ministerial antes de la llegada del presidente Mauricio Macri (de lo que
se informa en la sección Política). El hombre que tiene a cargo los planes de
infraestructura en vivienda y cloacas y que conduce la mesa de competitividad
del sector recalcó que hace un año había 365.000 trabajadores en el sector y
que en la actualidad son 410.000. "Antes de fin de año vamos a tener el
récord histórico de trabajadores" en el sector, pronosticó. "La
construcción es actualmente uno de los pilares que han puesto la economía
argentina de pie", estimó.
Frigerio indicó que
la mesa de competitividad ya trabaja con la baja de impuestos, como Ingresos
Brutos, para los créditos; en la desburocratización de los permisos y las
trabas a la inversión, y en bajar los costos de insumos como el aluminio y el
cemento. Jorge Triaca, ministro de Trabajo, ya había celebrado el trabajo de
esas mesas sectoriales, modelo que el Gobierno pretende profundizar tras las
elecciones.
Pero una de las
personalidades más aplaudidas de la jornada había sido Laura Alonso. La titular
de la Oficina Anticorrupción fue la invitada de lujo a la apertura de la
convención. La funcionaria dijo que confiaba en la rápida aprobación en el
Congreso del proyecto de responsabilidad corporativa. Alonso dio su teléfono y
su mail y pidió a los ejecutivos que denuncien. Repasó las nuevas reglas de
transparencia impulsadas por el Gobierno y la revitalización del control del
Estado.
"Necesitamos
mejorar la reputación de este sector y de la Argentina en el mundo",
afirmó, y señaló: "El mayor desafío que tenemos es detener la corrupción.
Les garantizo reserva y anonimato, porque siempre hay vivos y siempre va a
haber", señaló. "No queremos más «Patas» Medina ni más Lázaro
Báez", cerró entre aplausos.
Datos clave del sector
131.404
Millones de pesos
Es el monto que
alcanzarán las inversiones en infraestructura de transporte en 2018
410.000
Trabajadores
Es la cantidad de
empleados que trabajan en la construcción, según datos oficiales
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