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Por David Cayón - La incertidumbre que genera el próximo 22
de octubre podría ser el principal obstáculo que tiene la administración
nacional de la coalición Cambiemos para poder confirmar que la recuperación de
la economía es sustentable.
Los
datos macroeconómicos muestran que la Argentina se encuentra en un proceso de
recuperación que ya lleva once meses ininterrumpidos de crecimiento. Pero eso
no sería la novedad: así sucedió en post recesión de 2012 y de 2015.
No sólo
que no es novedoso el dato de crecimiento medido vía el Estimador Mensual de
Actividad Económica (Emae), sino que según un trabajo del Instituto Argentino
de Análisis Fiscal (Iaraf), esta recuperación es la que menos hizo crecer la
economía comparado con las dos anteriores.
La
primera duró 14 meses con un crecimiento de la actividad según el EMAE punta a
punta de 4,75%. La segunda duró 12 meses y acumuló un alza de 4,10%, y esta
última lleva 11 meses y una suba de 3,75%
Sin
embargo, el mismo trabajo señala que, aunque crece menos "es la que
muestra la mayor solidez". La consultora resaltó que se trata de la
"más sostenible" debido a que crece a una tasa constante, y que esta
situación "es una gran oportunidad para hacer las reformas necesarias que permitan
pasar de la recuperación a un proceso de crecimiento económico sostenido".
concluyó el informe.
Este
último párrafo no sólo pide las reformas que viene declamando el sector
privado, sino que plantea la duda de hasta cuándo se mantendría el proceso de
crecimiento en el escenario actual.
"Hoy
hay más elementos, desde el punto de vista de las políticas públicas, para que
esta recuperación sea sostenida", explicó a El Cronista Juan Luis Bour.
Economista jefe y Director de FIEL (Fundación de Investigaciones Económicas
Latinoamericana).
"Todo
indica que puede durar en el tiempo, pero para que la tasa de crecimiento sea
mejor necesitas que las industrias ganen productividad. Para ello hace falta
inversiones y eso depende del clima político", agregó el especialista.
Respecto
a este punto, señaló que si el próximo 22 de octubre Cambiemos se impone en la
provincia de Buenos Aires "el Gobierno tendrá espacio para avanzar en las
reformas para atraer inversiones. Un resultado negativo sería algo inesperado y
eso genera incertidumbre, y en un escenario como ese se empiezan a postergar
las decisiones de inversión y se alargan los procesos", señaló Bour.
En la
misma línea, Jorge Vasconcelos señaló que una derrota de Cambiemos en Buenos
Aires sería una "sorpresa" y "alteraría un poco" las proyecciones.
Para el
economista del Ieral, una CFK triunfante "dificultaría la obtención de un
interlocutor valido para las negaciones de reforma o leyes. Cristina Kirchner
triunfante no tendría capacidad de imponer política, pero sí de generar ruido y
complicar a los gobernadores".
El
economista se refiere a las dificultades que puede enfrentar el Gobierno de
cara a las reformas tributaria, laboral y pone como ejemplo "la
complejidad de los tema, como sucede con la Ley de Coparticipación de 1994 que
se sigue discutiendo".
Pero en
el caso de que Esteban Bullrich se imponga, Vasconcelos vislumbra una etapa que
denomina "el plan V" de Macri.
"Si
gana, propondrá a los gobernadores una serie de reformas. En ese escenario, y
si la gobernadora Vidal consigue consenso suficiente en la Legislatura de la
provincia para encararlas, lo que sucederá es sencillo: Macri va a proponer y
Vidal va a aceptar, lo que dejará al resto de las provincias importantes
Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, La Pampa, Río Negro, etc en una posición
incómoda por lo menos, a la hora de competir para atraer inversiones con Buenos
Aires".
Para el
coordinador del Ieral, si Vidal se impone, abre la puerta para que la Nación
proponga una reforma "ambiciosa" que podría ayudar a contestar la
pregunta de hasta cuándo y sustentar el crecimiento.
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