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Por Ana Clara Pedotti - Cuando faltan poco
menos de dos semanas para las elecciones legislativas, los inversores
internacionales mantienen una mirada favorable respecto a los activos
argentinos, en especial los bonos y el riesgo país continúa a la baja. El
viernes pasado cerró en 362 unidades.
En efecto, desde el viernes anterior a las
primarias del 13 de agosto, el EMBI Argentina, que mide el JPMorgan, perdió 82
puntos básicos y se acercó a su menor nivel desde octubre de 2007, antes de la
victoria de Cristina Fernández de Kirchner en las presidenciales.
Las señales de reactivación de la economía y la
estabilidad cambiaria vienen a sumarse a la percepción internacional de que el
Gobierno de Macri logrará un buen desempeño en las urnas el próximo 22; y este
combo consigue comprimir el spread para los títulos locales.
Así el país consiguió acortar la distancia que
lo separa de su principal socio comercial, Brasil a 118 puntos. Antes de las
primarias, la diferencia entre ambas economía rondaba los 200 puntos
porcentuales. De hecho en lo que va del año, el riesgo país local cayó 20%;
cercano al 25% que perdió Brasil en estos nuevos meses.
Incluso, la desaceleración de la percepción de
riesgo para la Argentina es mucho mayor que la del resto de la región. En los
últimos sesenta días, el riesgo latinoamericano se contrajo en alrededor de 25
puntos.
"Es además llamativo que la tendencia
declinante de nuestro spread se haya mantenido durante el último mes, a pesar
de que el rendimiento bono del Tesoro de Estados Unidos a 10 años subió de
manera sostenida, unos 30 puntos básicos en el período", señaló el
economista Federico Muñoz.
Generalmente cuando la tasa libre de riesgo
comienza subir, los inversores interancionales aumentaban su aversión por
activos emergentes, lo que se traducía en una corrección al alza para la deuda
local.
"Con un déficit de Cuenta Corriente que
apunta a superar el 4% del PBI y, consecuentemente, con enormes necesidades de
financiamiento, es crucial para la marcha de la economía argentina que el costo
de financiamiento externo se mantenga en niveles tan bajos como el
actual", puntualizó Muñoz.
Desde la llegada de Cambiemos al poder, el 10
de diciembre de 2015, el indicador para la deuda internacional se contrajo en
118 puntos básicos.
Su evolución está intimamente ligada a los
vaivenes políticos del país y la región. Por ejemplo, a mediados de mayo, la
crisis por Temer en Brasil hizo saltar al riesgo país hasta los 430 puntos,
nivel del que descendió cuando se esperaba una recategorización por parte del
MSCI de la Argentina a país emergente.
En el mercado creen que antes de que termine el
año y si no ocurre ningún evento extraordinario en el panorama internacional,
el EMBI local pueda tocar los 350 puntos.
Ayer, los bonos emitidos en dólares no
presentaron variaciones mayores al 0.2% en valor absoluto, debido, en gran
parte, a la falta de referencia desde el exterior feriado del mercado de bonos
en Wall Street.
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