La recuperación económica de América latina y el
Caribe estará impulsada por el crecimiento en Argentina y Brasil, según las
proyecciones del Banco Mundial que fueron presentadas ayer en Washington. Los
pronósticos de crecimiento para ambos países son más optimistas que los que
divulgó el FMI el martes, en el inicio de la asamblea anual conjunta que
delibera esta semana en la capital de EE.UU.
En el caso de la Argentina, el BM pronosticó un crecimiento del 2,8% para este
año (frente al 2,5% del FMI) y del 3,0% para 2018 (contra el 2,5% del Fondo).
Respecto del PBI brasileño, el Banco Mundial estima una mejora del 0,7% para
este año (lo mismo que el FMI) y del 2,3% para 2018 (frente al 1,5% del
FMI).
En un informe al respecto presentado en Washington por Carlos Végh, el
economista jefe para América Latina, el organismo apunta la independencia de
los bancos centrales, unos niveles bajos de dolarización y credibilidad en los
mercados como puntos fundamentales para la resolución del dilema de la política
monetaria.
"Si bien es cierto que los países de la región todavía necesitan hacer
ajustes fiscales para adaptarse a la nueva realidad tras la bonanza de los
commodities, muchos países tienen razón en hacerlo gradualmente y así evitar
una nueva recesión", dijo Végh.
"Esto naturalmente tiende a poner más de la carga sobre la política
monetaria para ayudar a reactivar la economía", añadió.
La previsión del Banco Mundial es que América Latina y el Caribe crezcan un 1,2
por ciento este año y un 2,3 por ciento en 2018.
En esta última cifra también difiere del Fondo Monetario Internacional (FMI),
que el martes cifró en un 1,9 por ciento el aumento del PBI que espera para el
año que viene en la región.
Végh destacó que "sin un rol determinante por parte de los motores
externos de crecimiento, tales como los altos precios de las materias primas,
la región tendrá que depender de sus propias fuentes de crecimiento".
En el informe "Entre la espada y la pared: La encrucijada de la política
monetaria en América Latina y el Caribe", el BM anunció el retorno del
crecimiento a la región, tras seis años de desaceleración que incluyó el año
pasado la contracción del 1,3 %.
El BM explicó que Sudamérica será la locomotora en los dos próximos años, con
un crecimiento del producto interior bruto (PIB) real del 0,6 % en 2017 y del
2,2 % en 2018 tras las contracciones del 1,2 % y del 2,9 % en 2015 y 2016,
respectivamente. Atribuyó el crecimiento del continente al precio de los
commodities, la reacción de Estados Unidos y China y por una liquidez global de
los mercados financieros internacionales.
El BM señala que el dilema al que se encuentran los países de la región, y al
que alude el título del informe, es entre política procíclicas, como la
elevación de los tipos de interés para proteger sus monedas pero que agravará
la ralentización económica, y contraciclícas, como la reducción de los tipos de
interés.
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