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Por
David Cayón - La provincia de Buenos Aires tiene decidido dar señales firmes de
que la intención para el año que viene es la reducir la presión tributaria.
"Vamos
a proponer una reducción gradual y general de ingresos brutos", explicó un
funcionario bonaerense que paseaba en el lobby del hotel Sheratton en Mar del
Plata a la espera que la gobernadora María Eugenia Vidal diera su discurso de
apertura de la 53 edición del Coloquio de IDEA.
La
intención de la administración de Vidal es no esperar una reforma global desde
el Gobierno y dar el primer paso con un tributo provincial.
Esto
le generaría una ventaja competitiva para atraer inversiones respecto a otros
territorios, y empujaría a otras administraciones que, frente a la posibilidad
de perder competitividad, los siguiera y allanaría el proceso de la reforma
tributaria."Los ingresos que dejemos de recibir por la reducción
impositiva los vamos a suplir con crecimiento genuino de la actividad económica",
agregó el hombre de confianza de la gobernadora.
Esto
quedó reflejado en lo que le dijo Vidal en un encuentro privado a Javier Goñi,
presidente de IDEA y gerente general de Ledesma minutos antes de salir al
estrado.
En la
misma línea, El Cronista pudo saber que en paralelo la administración
bonaerense avanzará en una reforma fiscal con los municipios.
Al
respecto, el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, ya había adelantado a El
Cronista que ese iba a ser el camino a seguir. "Nosotros hacemos un fuerte
trabajo para bajar la presión, por lo que todos tenemos que hacer un esfuerzos,
y los municipios también. Si nosotros reducimos la presión pero los municipios
aprovechan y suben las tasas, estamos en el mismo lugar. Además, tenemos que
armonizar las tasas porque, por ejemplo, no es posible que un mismo tributo
tenga grandes diferencias en dos municipios que son vecinos", explicó días
atrás en su paso por la redacción de El Cronista.
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