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La
Argentina, según
el Banco Mundial, está entre los 11 países con menor ratio exportaciones/PBI de
los medidos por la institución en todo el planeta. Y está entre los 3 con menor
ratio importaciones/PBI en esa medición.
Por otro lado, Argentina es el país de menor stock de Inversión Extranjera
Directa (IED) en relacion a su PBI de Sudamérica.
Estos dos fenómenos son tenidos en cuenta por la consultora DNI (Desarrollo de
Negocios Internacionales) que encabeza el experto Marcelo Elizondo, para
reflejar los problemas estructurales que enfrenta la Argentina para poder
reinsertarse en el contexto del comercio mundial.
"La situación argentina no es un problema coyuntural sino estructural. Es
una dificultad para adecuarse a la matriz sistémica de los negocios
internaciones", es la principal conclusión a la que llega el informe de
DNI, que traza además el siguiente diagnóstico:
En el planeta las empresas (lideradas por las más grandes, multinacionales)
generan relaciones sistémicas con proveedores, socios y clientes. Generan
cadenas internacionales.
Para insertarse en esos encadenamientos se deben tener actores económicos con
competitividad, escala y dimensión. Pero Argentina tiene escaso stock de
inversión extranjera recibida históricamente en el país (88.222 millones de
dólares, menor que en Brasil, Chile, Colombia, Perú y México). Argentina es el
país de menor stock de IED en relación a su PBI de Sudamérica.
A la vez, tiene Argentina escasísima inversión emitida hacia el exterior (menos
que Brasil, Chile, Colombia y que México).
Argentina, que es el país de la región con menor capacidad de acceso a las
cadenas regionales de valor, está además entre los 11 países con menor ratio
exportaciones/PBI de los medidos por el BM en todo el planeta. Y está entre los
3 con menor ratio importaciones/PBI en esa medición. Una razón de esto es la
carencia de grandes empresas internacionales.
La debilidad estructural argentina se poduce por bajos niveles de comercio que
son antecedidos por escasos flujos de inversión, que condicionan a las pobres
cantidades de alianzas transnacionales de empresas argentinas en relaciones
productivas internacionales.
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