AFJP BUSCAN DESBLOQUEAR EL CANJE EN NUEVA YORK Mientras espera del día D por la resolución del embargo en Nueva York de los bonos entregados en el canje, la Argentina recibió el apoyo de dos grandes inversores que ya entraron a la operación: las AFJP (ingresaron con 18.000 millones en títulos en default) y Fintech, un fondo especulativo que es uno de los mayores acreedores del país (contando deuda pública y privada), con gran participación de deuda en empresas de servicios públicos.
Ambos presentaron sus respectivos Amicus Brief, un recurso "de amigo" no vinculante ante la justicia estadounidense, para que la Corte de Apelaciones levante la restricción de los títulos que, según el gobierno, le impiden culminar el canje.
En cambio, la Asociación de Acreedores de Mercados Emergentes (EMCA, por sus siglas en inglés), que nuclea fondos que manejan un total u$s 35.000 millones, también preocupada por los acreedores que ingresaron al canje, refutó la posición del Gobierno y, de cara a una eventual victoria de los inversores, pidió una aclaracion para que el país complete la reestructuración, cualquiera sea el desenlace legal.
La Unión de Administradoras del las AFJP apoyó la moción del país y solicitó a la Corte que considere que si sigue demorando "la consumación del canje, podría causar decenas de billones de dólares de dificultades financieras a los acreedores, incluyendo a las fondos de pensión argentinos". El respaldo era esperado, pues se trata de un grupo grande de acreedores con intereses comunes en el país.
Los de Fintech fue más sorpresivo, tanto por la gran tenencia de bonos argentinos – asegura ser propietario de 700 millones de dólares, cifra similar a la del magnate Kenneth Dart–, como por quien se encuentra detrás de dicho fondo.
Se trata de David Martínez, un mexicano multimillonario reconocido en Wall Street por haber comprado la vivienda más cara en Manhattan (pago u$s 42,5 millones por una propiedad de 1.100 m2). En la Argentina, saltó a la fama entre las empresas de servicios públicos, en los últimos tres años.
Buitre con las privatizadas
En los meses que siguieron al default del 2001, Fintech se comportó como un ave rapaz de las privatizadas, comprando grandes porciones de deuda de dichas compañías, a un valor de entre 18% y el 70%, a la espera del negocio de la reestructuración. Así, se convirtió en la pesadilla de firmas como Transener, que recién ayer, después de lidiar tres años, anunció el éxito del canje de sus pasivos. La lista de firmas que lo padecieron se extiende a Telecom, Autopistas del Sol y CableVisión.
Ahora, Fintech quiere hacer negocio con el país, y espera ansioso que se concrete el canje. En el mercado de deuda soberana tampoco es un improvisado: participó en al menos 16 reestructuraciones emergentes en los últimos 20 años, entre ellas las de Brasil, Perú, Ecuador, Rusia y Costa Rica, entre otros.
Por último, EMCA, también en resguardo del interés de los acreedores, pero más preocupada por la transacción, argumentó que, si los querellantes prevalecen, no impedirían al país completar el canje.
La audiencia clave está prevista para el próximo martes 27 de abril. Los abogados especialistas bajaron la expectativa acerca de que se produzca un fallo ese mismo día: "Esta Corte no dicta sentencia desde el estrado", dijeron. |