Por Sebastián Maril
(*) - Para aquellos que muestran entusiasmo por las últimas noticias sobre
los esfuerzos que realizan las empresas argentinas para recaudar fondos en el
exterior, es recomendable mantener la calma y esconder las emociones porque
nada es lo que parece. Si bien es cierto que la última ronda de anuncios de
ventas de acciones (OPI internacionales) como también las nuevas ampliaciones
de capital social no tiene precedentes para Argentina, es tan solo una breve
desviación de lo que ocurre habitualmente donde el mercado primario de renta
fija domina la escena.
Desde las elecciones primarias del pasado 13 de agosto, el mercado solo ha
visto la venta de bonos corporativos en los mercados de crédito internacionales
de Adecoagro, una empresa que no posee 100% riesgo argentino y tiene mejor
calificación de deuda que el soberano. Este reducido nivel de actividad en el
mercado primario transfronterizo, ha sorprendido a los inversores que estaban
convencidos que los emisores corporativos pronto iban a sacar provecho de un
desempeño electoral favorable para el partido gobernante durante las PASO y
lanzar así una avalancha de nuevos bonos en los mercados internacionales. Pero,
en cambio, la mayoría de estos emisores optaron por ofrecer acciones en el
exterior como una forma de satisfacer sus necesidades de financiamiento.
Desde agosto, tres empresas, Despegar.com, Grupo Financiero Galicia y Grupo
Supervielle, han ofrecido sus acciones en Wall Street por un total de u$s870
millones. Los mercados de renta variable de Argentina han cobrado impulso
recientemente con más de u$s3.500 M listos para salir a la venta en el exterior,
gracias a que algunas de las empresas más grandes del país buscan fondearse.
Loma Negra, Pampa Energía, Central Puerto y Molinos Cañuelas se encuentran
entre quienes pronto venderán sus acciones fuera del mercado local. Otros como
la compañía de soluciones energéticas Genneia, la ganadera Inversora Juramento
y Corporación América, también están en proceso de contratar bancos.
Mientras tanto y desde que todos estos anuncios se hicieron públicos, el
mercado de bonos se mantuvo al margen con solo una emisión corporativa de
u$s500 M vendida en el mercado internacional.
Sin embargo, para los operadores de bonos que buscan más ofertas de renta fija
argentina, la ayuda está en camino.
Se espera que unos 13 emisores corporativos pronto ofrezcan deuda por u$s5.000
M, aunque no todos podrán hacerlo antes del 31 de diciembre. Desde enero, las
empresas locales han recaudado u$s5.700 M en el mercado transfronterizo y están
en posición de alcanzar el tercer récord anual consecutivo de ofertas lanzadas
en los mercados de crédito internacionales. En 2016, las empresas argentinas
lanzaron bonos en el extranjero por u$s4.400 M y el próximo año, el mercado
anticipa bonos por u$s6.000 M. Sin embargo, los inversores no anticipan una
mayor actividad internacional de OPIs el próximo año más allá de la ocasional
oferta pública.
El mercado bursátil primario podría vencer a su rival el mercado crediticio
durante las últimas semanas de 2017 y durante las primeras semanas de 2018,
pero esta superioridad será breve ya que los emisores de bonos nuevamente
buscarán emitir deuda, no acciones, para satisfacer las necesidades de
financiamiento.
(*) Research for Traders
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