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Por Javier Blanco -
El ingreso al país de capitales financieros se aceleró fuerte en septiembre
hasta marcar un récord. Atraídos por las altas tasas de interés internas y las
perspectivas de revalorización de los activos financieros locales (que también
dejó a la vista la sostenida baja del riesgo país), los fondos y los inversores
se lanzaron nuevamente a apostar por el peso, al confirmarse le recuperación de
la economía y tender a despejarse la incertidumbre vinculada con la elección de
medio término.
El balance
cambiario del mes, difundido ayer por el Banco Central (BCRA) ,
mostró que el país recibió ingresos de no residentes por US$ 2049 millones,
aunque US$ 96,5 de cada US$ 100 llegados tuvieron por destino las
"inversiones de cartera" (financieras), mientras que sólo los US$ 3,5
restantes se volcaron a la compra de bienes o la puesta en marcha de emprendimientos.
Los analistas
vinculan la aceleración de estos ingresos con el vuelco de expectativas tras
los resultados de las PASO. "El ingreso fue récord, sobre todo el
destinado a inversiones de cartera en pesos, básicamente buscando aprovechar la
renta de las Lebac", corroboró el economista Eric Ritondale, de la
consultora Econviews.
El informe oficial
ofrece un detalle al respecto: de los US$ 1978 millones ingresados para
suscribir activos financieros locales, US$ 1125 millones se volcaron al mercado
cambiario local para convertirse en pesos y comprar Letras del BCRA o acciones.
Los restantes US$ 850 millones se mantuvieron en dólares, "y no es
descabellado pensar que se volcaron a la compra de bonos de la deuda
pública", acota Ritondale.
Juan Ignacio
Fernández, de la consultora Oikos Buenos Aires, coincide: "No es casual
que el récord de entrada de capitales para inversiones financieras haya tenido
lugar en el mes subsiguiente a las PASO. La incertidumbre política era el único
evento significativo que podía -en el corto plazo- desanclar el tipo de cambio
y, por ende, amenazar una estrategia de carry trade con Lebac.
Despejados esos nubarrones, los inversores extranjeros supieron ver que hay
pista libre para obtener jugosos rendimientos".
Esos fondos vienen
mostrando un sostenido despegue desde que el BCRA volvió a subir las tasas para
tratar de frenar el rebote inflacionario: habían promediado US$ 1000 millones
al mes en mayo, junio y agosto, y sólo habían caído a US$ 217 millones en
julio, por las dudas que planteaba el proceso electoral sobre la economía. Pero
en septiembre los ingresos financieros directamente se duplicaron. En cambio,
los destinados a inversiones directas cayeron al menor nivel desde diciembre de
2015: US$ 71 millones.
El cambio de
expectativas también quedó reflejado en una menor demanda local de dólares. Las
compras de inversores privados, que habían marcado récord consecutivamente en
julio y agosto (al registrarse más de un millón de operaciones promedio por
mes), se replegaron al nivel mostrado en mayo/junio: fueron 900.000 en total y los
montos adquiridos cayeron de US$ 3554 millones a US$ 2789 millones, mientras
las ventas se mantuvieron constantes en torno de los US$ 1250 millones de los
últimos meses.
Pero lo que
septiembre confirmó es que el país hoy "vive de prestado". El déficit
de las cuentas externas por una suba de las importaciones, más giros
relacionados con el turismo y los viajes al exterior y el pago de intereses
llegó a US$ 1595 millones, la mayor marca en lo que va del año ( 38%
interanual), con lo que ya supera los US$ 10.300 millones en lo que va del
año.ß
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