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Por
Sofía Bustamante - En lo que va del año el riesgo país ya perdió 100 puntos, a
fines de 2016 valía 453 unidades y el viernes cerró en 349, un descenso de 23%
que fue más marcado en los últimos meses.
El
índice elaborado por JP Morgan aceleró la caída tras las elecciones primarias;
incluso después de las PASO los expertos habían vaticinado que iba a ubicarse a
fin de año en las 350 unidades y la meta se logró antes. Los pronósticos siguen
siendo optimistas: esperan que en 2018 el riesgo país alcance los 300 puntos.
De todas formas, la esperanza está acotada a que el Gobierno cumpla con las
expectativas del mercado.
"El
riesgo país podría llegar a los 300 puntos básicos en los próximos 12 meses,
siempre que se hagan reformas en cuanto al déficit fiscal y si la tasa de
interés norteamericana no se dispara, si sube con más fuerza de la que
esperamos le va a costar seguir ajustando", dijo Augusto Posleman,
director de Portfolio Personal.
Para
Posleman, el déficit fiscal "es la madre de todos los problemas de
Argentina, genera inflación y hace que se necesite un financiamiento de entre
u$s 20.000 y u$s 25.000 millones" en 2018. "En la medida que no haya
una clara señal de lo que se va a hacer, me parece que no me parece que no hay
mucho espacio para que se comprima mucho más que eso", aclaró. A su vez,
recordó que se descuenta ya una suba en calificación y la vuelta al índice
emergente MSCI.
Diferenciados
por tramos, en Portfolio Personal esperan bajas en los rendimientos de entre 25
y 50 puntos básicos para la parte media de la curva y de entre 75 y 100 puntos
básicos para la parte larga. hay mucho espacio para que se comprima mucho más
que
En
sintonía, en Allaria Ledesma señalaron que las mejoras en las notas y la vuelta
a emergentes están priceadas, sin embargo creen que el año que viene el riesgo
país podría ubicarse en los 320 puntos.
Por
otro lado, en Puente se hicieron cálculos hasta el fin del mandato del
presidente, Mauricio Macri.
"Nosotros
estamos esperando una caída de alrededor de 100 puntos básicos adicionales de
acá a 2020, siempre y cuando el gobierno pueda materializar la agenda de
reformas y Argentina se convierta en BB-", sostuvo Juan Manuel Pazos, Head
de Estrategia. Para calcularlo, midieron "cómo se mueve la parte media de
la curva que es el mejor promedio", los bonos con vencimiento entre 2024 y
el 2033.
Pazos
comentó que el inversor internacional, desde que asumió Macri, "siempre
tuvo la convicción de que este gobierno tenía la voluntad de hacer la reformas
para mejorar la macroeconomía argentina" y que la duda era si contaba con
el capital político.
Asimismo,
indicó que la caída del costo del financiamiento y la mejora de calificación
dependen de las siguientes reformas: la ley del mercado de capitales, la ley de
responsabilidad fiscal, el blanqueo laboral (no la reforma laboral, pero sí el
blanqueo), la reforma tributaria y el cumplimiento de las metas fiscales.
En
cuanto a la posibilidad de un aumento de la tasa en Estados Unidos, el
especialista subrayó que "hoy el mercado ya asume un sendero de suba y eso
está incorporado dentro de la curva de los bonos del Tesoro". Es decir
que, al igual que Posleman, considera que un alza no debería afectar el ajuste
del riesgo país, salvo que hubiera sorpresas.
Comparado
con la región, el índice argentino todavía se encuentra entre 150 y 200 puntos
por encima de los países vecinos.
"Con
respecto a Brasil, los bonos locales más largos tienen un spread de 100 puntos
básicos, pero como según las calificadoras está cinco escalones por encima de
Argentina, esa diferencia de 100 puntos está justificada. Para que se reduzca
esta distancia se tienen que llevar a cabo las reformas que espera el
mercado", destacaron fuentes de Allaria.
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