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Por Esteban
Lafuente - El déficit fiscal primario acumulado en los primeros nueve meses del
año llegó a $ 222.379 millones, una cifra que equivale al 2,2% del PBI, según
lo informado ayer por el Ministerio de Hacienda. De esta manera, el Gobierno
confirmó un sobrecumplimiento de la meta de reducción del rojo primario para el
período, que había sido fijada en el 3,2% del PBI ($ 329.030 millones). Según
la planilla distribuida por Hacienda, el déficit de septiembre fue de $ 31.353
millones, un 15% menos que en igual mes de 2016.
Sin embargo, el
pago de intereses de la deuda pública creció un 77% interanual en el acumulado
enero-septiembre, sumando $ 148.610 millones. Así, el resultado financiero (que
incluye esos pagos) en septiembre fue deficitario en $ 51.177 millones y en los
nueve primeros meses acumuló un rojo de $ 370.989 millones, un 26% más que en
el mismo período del año anterior.
El monto representa
un 3,6% del PBI. "El peso de los intereses va a ir creciendo porque el
Gobierno apuesta por el financiamiento con deuda. No es un problema inesperado,
y creo que la buena noticia es que hay espacio para pagar menos tasa", sostuvo
Fausto Spotorno, director de OJF. "Por ahora no es problemático porque
afuera las tasas se mantienen bajas, pero un modelo que depende del
endeudamiento externo se expone a shocks externos",
añadió Federico Furiase, director de Estudio Bein/Eco Go.
Al presentar el
informe fiscal, el secretario de Hacienda, Rodrigo Pena, se mostró optimista:
"Vemos cómo el gasto se ha estabilizado en 2016 y ya está bajando,
ubicándose en torno del 1,5% del PBI, con un punto de merma adicional para el
año que viene", sostuvo, junto a Guido Sandleris, jefe de Asesores de esa
cartera.
Los funcionarios,
no obstante, descartaron que la baja del déficit fiscal por encima de lo
planeado vaya a impactar sobre los planes de reforma tributaria que el Gobierno
impulsará en el Congreso. "No nos cambia lo que tenemos en mente",
afirmó Pena.
El principal factor
que explica la reducción del déficit es el recorte en los subsidios económicos
que viene aplicando el Gobierno por el aumento de tarifas. De acuerdo con los
datos oficiales, en los primeros nueve meses del año acumulan 143.922 millones,
con una caída interanual del 18%, mientras que, en conjunto, los gastos
corrientes crecen al 12%, aún por debajo de la inflación pese a la suba de las
partidas para salarios (28%) y las transferencias a provincias (34%) y a
universidades (37%).
A su vez, los
números presentados por Hacienda muestran incrementos en gastos de capital
(33%) y en las erogaciones para prestaciones sociales (39%). Este rubro incluye
los $ 644.029 millones destinados a jubilaciones y pensiones (suben 42%
interanual).
"Es un dato
positivo ver que se está cumpliendo con la meta y que el sendero del
gradualismo da alguna señal al mercado. Si se cumple el objetivo del déficit
primario, el Gobierno es más creíble para mantener el canal abierto para
financiar su programa", analizó Amilcar Collante, de Cesur.
En septiembre, los
ingresos del sector público no financiero crecieron un 27% frente a igual mes
de 2016. En tanto, en el acumulado del año totalizan $ 1,46 billones, con un
incremento interanual del 31%, por encima del ritmo de aumento del gasto
primario (27%).
"El gran
desafío es cómo hacer consistente ese sendero de ajuste fiscal con la baja de
la inflación", apuntó Furiase. "Buena parte del ajuste recae sobre la
baja de los subsidios y el ajuste de las tarifas, que al mismo tiempo presionan
sobre la inflación. Y al mismo tiempo, gran parte del gasto público, como las
jubilaciones y los salarios, está atado a los precios", planteó el
economista.
En este escenario,
la proyección del Gobierno es sobrecumplir la meta del 4,2% del déficit
primario para este año, equivalente a $ 409.500 millones, y llegar al 3,2% del
PBI pautado para 2018.
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