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Por Javier Blanco -
La suba de un punto y medio que el Banco Central (BCRA) aplicó a la tasa de
referencia de la economía, al elevarla del 26,25 al 27,75% anual, en un intento
de acotar el impacto que el aumento en los combustibles pueda tener sobre el
resto de los precios, comenzó a derramar ayer sobre el resto de las tasas que
se operan en la plaza local e impulsó tomas de ganancias con bonos de la deuda
y acciones, dado que algunos inversores vieron la posibilidad de asegurar las
ganancias obtenidas (cotizaban en máximos) y reorganizar sus carteras.
Los operadores
coincidieron en describir que el fuerte aumento dispuesto por el ente monetario
estuvo detrás del salto de 125 puntos que tuvo en promedio el costo del call interbancario,
que avanzó de 25,25 a 26,50% para operaciones a un día.
También causó el
avance de 80 puntos promedio en el tramo corto de la curva de rendimientos de
las Lebac, y de 60 puntos promedio en el largo (sobre el que suele realizar
intervenciones el propio BCRA), que quedó variando del 27,50 al 28% anual,
según los plazos. Y motivó el ajuste promedio del 0,45% con que cerró la Bolsa
porteña y la baja de hasta 1,3% que se anotaron los bonos en dólares más
largos, como el Par.
"No hay duda
de que la decisión del BCRA reacomodó todo el mercado. Fue la primera
reacción", observó Nicolás Chieza, de Balanz Capital. "La baja de los
bonos tuvo su origen en la suba y la perspectiva de que la tasa se sostenga
alta por más tiempo", consideró Pablo Besmedrisnik, de la consultora
Invenómica.
"Hoy no vemos
activos en pesos que compitan con la Lebac en niveles de 27,5%", apuntaron
en la banca de inversión Puente. "Esto confirma que las tasas de las Lebac
se van a mantener en el corto plazo. No las vemos bajando antes de fin de
año", coincidió Augusto Posleman, de Portfolio Personal. "El problema
es que esto desafía la reactivación y puede acentuar el atraso cambiario. De
ahí que el reclamo de avanzar con las reformas sea cada vez más fuerte entre
los empresarios", observó el analista Gustavo Ber.
No decae el furor
por las Letes
El Gobierno
refinanció en su totalidad un vencimiento de deuda contraído mediante la venta
de Letras del Tesoro (Letes) por US$ 800 millones, colocando dos nuevas
emisiones por igual monto a vencer en 209 y 364 días, por las que pagará un
interés de 2,82 y 3,1% anual. Lo hizo sin problemas, ya que la demanda
entonada, como quedó a la vista por las 4071 ofertas de compra recibidas por un
total de US$ 3357 millones (más de cuatro veces el monto que buscaba colocar).
Es una buena señal, dado que el Gobierno enfrenta vencimientos de este tipo por
1553 y 2480 millones de dólares en los próximos dos meses.
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