|
|
|
|
|

|
El comisario responsable de Comercio, Peter Mandelson, anunció ayer la apertura de una investigación sobre las importaciones de nueve productos textiles procedentes de China, en vista del espectacular incremento que han observado durante el primer trimestre del ejercicio en curso.
La investigación concierne a camisetas, jerséis, pantalones de caballero, blusas, medias y calcetines, abrigos para señoras, sostenes, tejidos de lino e hilo de lino. Entre unos y otros, acumulan incrementos que oscilan entre el 111% de las medias y calcetines, y el 415% de los tejidos elaborados a base de lino, por un valor conjunto de unos 1.100 millones de euros.
China ha conseguido hacerse con el 10% del mercado textil mundial, después de que el pasado 1 de enero dejaran de existir las cuotas de exportación vigentes en los intercambios comerciales internacionales desde hace 40 años. Estimaciones barajadas en Bruselas apuntan que esa cuota podría crecer hasta el 50% en un lustro.
Trámites
La apertura de una investigación en profundidad sobre el estado del comercio de los nueve productos susodichos, anunciada ayer por el comisario Mandelson en una inusual conferencia de prensa dominical, no implica el establecimiento de cláusulas de salvaguardia para contener la avalancha de productos chinos. Al menos, no por el momento.
Mandelson ha utilizado una disposición específica, prevista en el contrato de adhesión de China a la OMC (Organización Mundial de Comercio), que le faculta para entablar consultas con las autoridades chinas para buscar un acuerdo en el plazo de dos meses.
Si tal acuerdo no llegara a producirse, se abriría un periodo formal de consultas con China y otros socios de la OMC, que podría prolongarse otros tres meses, a cuyo término, y si no obtuviera satisfacción a sus demandas, la UE estaría en condiciones de imponer cláusulas de salvaguardia a las importaciones de los artículos cuestionados.
La secuencia temporal precedente fue la ofrecida por la portavoz de Peter Mandelson, Claude Veron, durante una conferencia de prensa celebrada el viernes pasado. Otras fuentes de la Comisión, sin embargo, han declarado que Bruselas estaría en condiciones de imponer restricciones al textil chino al término del primer periodo de consultas informales, es decir en junio.
El término del contrato chino con la OMC evocado por Mandelson constituye 'terreno virgen', es decir, no explorado, según el comisario. El texto establece que «tras la recepción de la demanda de consultas, China hará lo necesario para mantener sus expediciones de textiles o de productos textiles al país requiriente a un nivel que no rebasará en un 7,5% el volumen importado en el curso de los 12 primeros meses de los 14 que precedan al mes de la presentación de la demanda de consulta».
Ninguna cláusula especial de protección que la UE adopte contra el textil chino podrá durar más de un año. Su restablecimiento deberá verse precedido por nuevas consultas con Pekín.
Además, el artículo que define el mecanismo especial de protección contra las exportaciones abusivas de textil chino caduca definitivamente en diciembre de 2008. En fin, que Bruselas anuncia que actúa contra Pekín, pero lo hará poco a poco, evitando la confrontación directa.