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Por Silvia Stang - Los
cambios tributarios que plantea el Gobierno incluyen una modificación de la ley
de ganancias para aliviar el pago del impuesto en el caso de los autónomos.
Estos contribuyentes -son 398.500, según el último informe estadístico
del Ministerio de Trabajo -
tienen una carga fiscal derivada de este tributo mucho más elevada que la que
pesa sobre los asalariados, y pagan a partir de ingresos más bajos.
La propuesta
oficial es duplicar la llamada deducción especial, que es un monto que se resta
de los ingresos de la persona antes de hacer el cálculo de cuánto deberá
pagarse de impuesto. Entonces, como el tributo se calculará sobre una base más
baja, el resultado será, lógicamente, una carga menor. De todas formas, la
situación no se equiparará con la de los asalariados. Según el ministro de
Hacienda, Nicolás Dujovne , la
propuesta actual será un paso dentro de una serie de modificaciones graduales
que seguirán reduciendo el diferencial.
La llamada
deducción especial equivale, para el ejercicio fiscal 2017, a $ 51.967 anuales,
la misma cifra que corresponde a la denominada ganancia no imponible. El
sistema funciona de la siguiente forma: si por ejemplo alguien tuvo ingresos
por $ 500.000 en un año (netos de los aportes jubilatorios y de otros conceptos
que pudo haber deducido, como la prepaga), antes de aplicarse la alícuota de
Ganancias que corresponda, se descuentan de ese ingreso $ 103.934 (la suma de
los dos conceptos: deducción especial y ganancia no imponible). Y así se
calcula el impuesto sobre un ingreso de $ 396.066. Con el esquema vigente para
este año, en ese caso se pagará por Ganancias $ 98.023 (el ejemplo es para
alguien sin cargas de familia, ya que si pueden aplicarse deducciones por
cónyuge e hijos, la carga fiscal será inferior).
Según el proyecto
oficial, como la deducción especial se duplicaría, se descontaría del ingreso
neto un monto equivalente a $ 51.967 multiplicado por tres. Y de esta forma, el
impuesto se calcularía finalmente sobre $ 344.099. Entonces, el monto a
tributar en función de la tabla actualmente vigente sería de $ 79.835, un 18,5%
menos que lo que se paga con el esquema actual.
En el caso de
asalariados, la deducción especial es mucho más elevada y del salario anual
neto se restan $ 301.408,6 por los ítems de deducción especial y ganancia no
imponible. Esa cifra se compara con los $ 155.901 que se restarían del ingreso
del autónomo en caso de prosperar el proyecto del Gobierno. Así se seguiría
manteniendo una brecha entre autónomos y asalariados, pero menor que la actual.
"Estamos en el
buen camino", opinó, al analizar el anuncio Humberto Bertazza, presidente
del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Ciudad de Buenos Aires. La
entidad que agrupa a los contadores en la jurisdicción porteña mantiene desde
hace mucho tiempo su reclamo de una equiparación de la situación de los
autónomos, frente a Ganancias, con la de los asalariados.
Un ejemplo aportado
por el Consejo muestra que para alguien con ingresos netos de $ 200.000, el
impuesto bajaría de $ 11.252 a $ 3292 si se aplica la propuesta, siempre
considerando el esquema vigente para el ejercicio fiscal 2017 (hay que tener en
cuenta que en 2018 las cifras en pesos serán diferentes).
Este año, un
autónomo sin cargas de familia tributa a partir de un ingreso neto de $ 103.934
al año -hechas las deducciones posibles, entre las que están el pago de
salarios de servicio doméstico-. Si en este 2017 se cobrara el impuesto según
el esquema propuesto, esa cifra sería de $ 155.901.
Por lo general, los
tributaristas sostienen que, con la capacidad de control que tiene la AFIP, no
hay justificativo para mantener la diferencia en el trato fiscal que se les da
a los autónomos. Bertazza agregó que el desfase es muy grande y que, si bien
ahora la propuesta está bien orientada, aún faltará para llegar al fin
pretendido.
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