El euro inició la semana con descensos frente al dólar y al yen después de que las cifras de confianza empresarial en Alemania se situaran en sus mínimos de los últimos 19 meses, lo que ofrece una nueva prueba de que las expectativas de crecimiento en las economías europeas es débil. Mientras, el yen se recuperaba después de que el Gobierno chino insinuara que está más cerca la libre fluctuación del yuan, lo que beneficiaría a las exportaciones del país del sol naciente. La moneda única volvió a perder la referencia de 1,30 dólares después de que el índice de confianza empresarial en Alemania, elaborado por el prestigioso instituto Ifo, descendiera hasta 93,3, su cota más baja de los últimos 19 meses. Además, el descenso fue superior al previsto por los expertos, que apostaban por un descenso más leve, hasta 93,5 desde 94, que fue el resultado correspondiente al mes de marzo.
Además, los institutos alemanes redujeron la previsión de crecimiento para Alemania en 2005, hasta tan sólo el 0,7%, desde el 1,5% de la estimación anterior. La considerada como locomotora europea sigue presentando problemas para arrancar, aspecto que no pasa desapercibido para los inversores.
Poco a poco, el euro fue perdiendo terreno frente al dólar, cuyo comportamiento fue por lo demás discreto, ante la ausencia de cifras macroeconómicas de relevancia. Mayores avances registró el yen después de que el gobernador del Banco Central de China, Zhou Xiaochuan, insinuara que la divisa del gigante asiático, el yuan, podría comenzar a fluctuar libremente antes de lo previsto ya que el Gobierno planea acelerar este proceso.
Los expertos consideran que la medida se traduciría en una apreciación del yuan que penalizaría las exportaciones chinas, en favor de las japonesas, con lo que la gran beneficiada sería la segunda economía mundial. Dos terceras partes del Producto Interior Bruto (PIB) de Japón corresponden a las ventas en el exterior.
Mientras, la libra esterlina no fue capaz de subir frente al euro, pese a la debilidad mostrada por la moneda única. La divisa británica se situó en sus mínimos de los últimos ocho meses y medio en relación con el euro después de que los precios de la vivienda sumen su décimo mes consecutivo de descensos, lo que podría repercutir negativamente en la salud de la economía del Reino Unido. Además, el final de la campaña electoral se complica para el actual primer ministro, Tony Blair, que ha visto como la prensa se hacía eco de informes que desaconsejaban la participación del Reino Unido en la guerra de Irak por considerarla “ilegal”.