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Por Javier Blanco -
El fin de la exención del impuesto a las ganancias a ingresos originados en
rentas financieras de las personas físicas tendrá un impacto marginal sobre las
tasas de interés bancarias básicamente porque no activará un masivo
reacomodamiento de carteras de inversión y dado que el universo de
contribuyentes afectados por la generalización representa sólo el 8% de los
residentes que invierten en plazos fijos, bonos o Letras del BCRA (Lebac), la
clase de activos que pasan a estar alcanzados.
Así coincidieron en
diagnosticarlo distintos analistas y fuentes del sistema consultados por LA
NACION, para quienes el gravamen no cambia la dinámica que muestra el mercado
desde hace meses, a menos que, por temor o bronca, los inversores alcanzados
decidan pasarse masivamente a dólares para atesorarlos tratando de dejarlos
fuera del alcance del fisco (colchón o cajas de seguridad) para evitar la
tributación, lo que ven poco probable.
En este sentido, en
los bancos advierten que la tendencia al alza que ya empezaron a mostrar las
tasas pasivas (que promedian 19% para plazos fijos minoristas y superan el 22%
para grandes imposiciones) y comienzan a trasladarse a algunas activas (las de
los créditos) deviene de las condiciones monetarias mucho más restrictivas que
decidió aplicar el Banco Central (BCRA) para fin de año. Esto es, que no
permitirá más el cómputo trimestral de los encajes para lograr un control más
estricto de la liquidez, algo que derivará en un brusco aumento temporal en el
costo del dinero del que los bancos ya buscan cubrirse.
"Esa medida se
aplica cuando el mercado enfrenta el mayor pico de demanda de dinero del año.
Diciembre y comienzos de enero será un período complicado, lo que provocará un
reacomodamiento en las tasas", advierten desde el sistema.
Al mencionar la
"dinámica del mercado", los analistas se refieren a una tendencia
general de ir hacia tasas pasivas y activas algo más elevadas que ya se está
verificando y tendería intensificarse a fin de año "y no por culpa del
impuesto".
"A las
entidades se les están comenzando a acabar los mullidos colchones de liquidez
con que contaron por años, ante el sostenido auge de la demanda de crédito del
sector privado ( 49% interanual) en general y la del hipotecario ( 81,4%) en
particular. Eso los obliga a retribuir con mejores tasas a los depositantes,
costo que intentarán trasladar a las tasas de crédito en la medida en que el
mercado se lo permita, porque está muy competitivo. Pero ese cambio es
estructural, y en él la extensión de Ganancias a personas con renta financiera
no influye, aunque puede ayudar a reafirmarla un poco", explica Miguel Zielonka,
de la consultora Econviews.
Hernán del Villar,
del Estudio Alpha, coincide porque cree que el sobrecosto impositivo planteado
no modificará las prioridades del inversor. "Con las alícuotas
proyectadas, la Lebac que rinde 27,5% anual pasará a rendir 26,5% y la Lete en
dólares, que paga 2,80%, retribuirá 2,38%. No veo que estas mermas provoquen
reacomodamientos porque no hay activos sustitutos que rindan igual. Tampoco en
los plazos fijos porque la tasa 19% promedio pasa a ser del 18,05%, aunque en este
caso es probable que las veamos subir porque el cambio en la liquidez que
enfrentarán los bancos por la modificación en la integración de encajes los
obligará a ser más atentos con sus depositantes".
Según el proyecto
que presentó anteayer el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne , la
generalización de Ganancias, con tasas del 5% para inversiones en pesos y 15%
para pesos indexados o moneda extranjera, alcanzará a las personas con ingresos
anuales superiores a los $ 300.000 con un mínimo no imponible de $ 52.000 de
ganancias.
Pero ese sector
apenas representa "el 8% del mercado argentino; el 92% restante está
constituido por personas jurídicas, es decir, contribuyentes que ya pagaban
Ganancias por las inversiones y para quienes nada cambia", explica Gonzalo
Javier Bardín, de Carta Financiera, quien discrepa con el supuesto aporte a la
equidad del sistema impositivo que fundamentó la medida.
"Las empresas
ya venían pagándolo y cuentan con las herramientas necesarias para diferir ese
pago. Pero al pequeño inversor que ahorra para cubrirse del peor impuesto que
es la inflación lo castigan y con él a las pymes, que dependen mucho del ahorro
interno", advierte.
92%
Porcentaje de
inversores para los que nada cambia
En montos, apenas
el 8% de los que tienen plazos fijos, Lebac o bonos son personas físicas que se
hallaban exentas hasta aquí de pagar Ganancias por las rentas financieras
obtenidas
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