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Por Javier Blanco -
El Gobierno captó del mercado global otros 2750 millones de euros con la
emisión de tres nuevos bonos de deuda en esa moneda a vencer en 5, 10 y 30 años
(plazo inédito hasta aquí para el país en esa divisa) y por los que pagó tasas
del 3,375, 5,25 y 6,25% anual, respectivamente.
La operación, que
le permitió cerrar sus necesidades de financiamiento internacional del año,
resultó 10% superior a la esperada, algo favorecido por el vendaval de ofertas
de compra recibido.
"De la
transacción participaron 373 inversores, que ofertaron en total 11.500 millones
de euros", destacó el Ministerio de Finanzas en un comunicado que valoró
el resultado de las reuniones que funcionarios de esa cartera habían mantenido
en los últimos días con representantes de fondos e inversores europeos en
Londres y Fráncfort.
Así, por cada euro
que el país tomó le ofrecieron 4,2, algo que ayudó a bajar el costo de emisión
final. De hecho, la guía de rendimiento del papel a 5 años (2023), que se
emitió por 1000 millones de euros, estaba indicada en el 3,625%, bajó luego al
3,5% y terminó en el 3,375% mencionado.
Esto se repitió con
el bono a 10 años (2038), también por 1000 millones, que se ofreció en
principio al 5,5%, bajó luego al 5,3% anual y fue vendido al 5,25%; y para el
inédito bono a 30 años (2047), que se planeaba emitir por US$ 500 millones a
una tasa del 6,50, bajó al 6,375% y se colocó al 6,25% pese a que la colocación
se amplió a 750 millones.
El Gobierno había
reabierto el mercado del euro hacía 13 meses, cuando luego de 15 años de
abstinencia emitió dos bonos por 1250 millones de esa moneda a 5 y 10 a tasas
del 3,875% y 5% anual tras haber recibido ofertas de compra por 7600 millones,
es decir, 3 veces lo buscado. Ahora, por la mayor demanda, consiguió reducir en
medio punto el costo de endeudamiento al menor plazo, pero debió pagar un
cuarto de punto más caro el obtenido a 10 años.
De la colocación
participaron los bancos Santander, BBVA y Citi. El Ministro de Finanzas, Luis
Caputo, valoró la colocación como otra "muestra de confianza" y
destacó la ampliación lograda en "el universo de inversores institucionales"
que toman riesgo argentino. En este sentido reportó que demandaron los bonos
inversores y fondos de Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España,
Finlandia, Francia, Holanda, Irlanda, Italia, Noruega, Portugal, Reino Unido,
Suecia y Suiza.
La operación
permite al país cerrar el capítulo 2017 de emisiones internacionales. En lo
local restaría colocar bonos por $ 15.000 millones (tras la fallida reapertura
del Bonte 2023 al 16% fijo) y refinanciar las Letras del Tesoro por unos US$
1500 millones este mes, tarea con que comenzará el martes, y casi US$ 2500
millones en diciembre.
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