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Por Paula Urien - El
Gobierno ve mas allá de 2019. Así se desprende del proyecto de reforma laboral
que enviará al Congreso, donde el gradualismo sobrepasa el primer mandato del
presidente Mauricio Macri hasta llegar a 2022. Ante el pedido urgente de los
empresarios para que bajen los costos laborales no salariales, que son los más
altos de la región y que ahogan sobre todo a las pymes, el Gobierno responde
con un proyecto que mejora las condiciones a lo largo de los años, sobre todo
para los sueldos más bajos, aunque pueden verse perjudicados los salarios más
altos.
Fuentes del
Ministerio de Trabajo afirman que, con la reforma laboral que impulsa el
Gobierno y que circula entre los representantes de distintos sectores, se
apunta a "la reducción del nivel actual de los costos laborales no
salariales, que como mínimo es del 44%, hasta llegar al 30%. El costo de los
aportes es del 27% del salario para el empleador y del 17% para el empleado,
pero hay casos en que es mayor por costos asociados a los distintos convenios
colectivos".
"Los aportes
de los trabajadores no se los beneficia con deducción alguna, quedan en el 11%
por jubilación y 3% por obra social (más algún punto relacionado con convenios
colectivos)", apunta la contadora y experta en temas tributarios Marina Parera.
En Trabajo agregan
que "se van a eliminar progresivamente contribuciones patronales en 5 años
a los salarios bajos, porque creemos que eso va a beneficiar a los trabajadores
que están en la informalidad". Y aclaran que "estas contribuciones no
le permiten al empleador blanquear por un tema económico. Estamos subsidiando
también la contratación de empleados de baja remuneración, que en general son
los de los jóvenes".
En primer lugar, el
proyecto habla de una contribución unificada de la seguridad social (CUSS). De
aquí se excluyen las contribuciones con destino a la Administración Nacional de
Seguro de Salud (Anssal) y a las obras sociales. "Sin una quita de aportes
sindicales ni a las obras sociales -dicen en Trabajo-. Sólo se refiere a la seguridad
social".
Según el borrador
que propone el Gobierno, bajan de a poco las contribuciones patronales a través
de la implementación de "montos mínimos no imponibles del salario":
en 2018 ese mínimo será de $ 2300 por mes, o "la parte proporcional que corresponda
actualizada por el índice de precios al consumidor (IPC) del Indec
acumulado". En 2019 será de $ 4600, hasta llegar a 2022 con un monto de $
11.500, después del cual corren las alícuotas de los aportes.
Por otro lado, la
alícuota que se debe pagar por las contribuciones patronales se divide (como
sucede ahora) en dos, según el negocio que se lleve adelante. "El esquema
se basa en la división de alícuotas que planteaba un decreto (814/01) que
dividía a los empleadores en dos grupos, aplicándoles una alícuota por
contribuciones (sin obra social) del 17% a las pymes, asociaciones gremiales,
obras sociales y actividades industriales, y del 21% al resto de los
empleadores", explica Parera.
Como detalle,
"la AFIP descubrió que empresas 'amigas' estaban mal categorizadas para
pagar menos impuestos", dicen en despachos oficiales. Además de poner esta
situación en regla, el proyecto contempla que los montos que paguen las
empresas cambien gradualmente para que todos los sectores lleguen a pagar lo mismo
-19%- en 2022.
Para entender la
magnitud de los costos laborales, Juan Luis Bour, economista jefe de la
Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), explica que
"un sueldo bruto pactado de $ 20.000 es un sueldo neto (de bolsillo) de $
16.000 para el trabajador y una erogación de $ 27.000 para el empleador. Pero
si el empleado tiene una remuneración de $ 50.000, el empleador debe pagar casi
$ 68.000, mientras que el trabajador recibe $ 41.500. Con este proyecto, cuanto
mayor sea el porcentaje de trabajadores de baja calificación, mayor será la
reducción de costos para las empresas".
Pero no hay que
hacerse ilusiones en el corto plazo. La baja, en 2018, será casi imperceptible.
"Para un salario promedio, que hoy es de $ 25.000, el ahorro mensual de
costo laboral en el primer año de la propuesta del Gobierno es de unos $ 300
por mes", dice Bour. "Con el transcurso del tiempo, ese ahorro va
subiendo, y al final del proceso representa un ahorro (llevado al presente) de
casi $ 2000 por mes. Para empresas que ocupan personal con mayores salarios, el
impacto es menor. Pero para empresas con personal de alta calificación, o
simplemente para salarios por arriba del tope de $ 82.000, el costo de
contratar empleados aumenta", en la medida en que se propone eliminar
dicho tope que rige hoy para efectuar aportes, y pagar contribuciones por la
totalidad del salario.
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