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Por Andrés Krom - ROSARIO.-
El Business 20 (B-20), encuentro de negocios del G-20, tuvo su primera reunión
en la Bolsa de Rosario, y aunque no figuraba en la agenda, hubo un tema que
sobrevoló los paneles: la reforma que prepara el Gobierno y, en particular, su
capítulo laboral.
En el marco del
panel "Invitación a una agenda de alto impacto", Guillermo Dietrich,
vicepresidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, dijo que
"la reforma suma", y criticó el accionar de los sindicatos. "Va
a estar dentro de lo que tanto discutimos, la competitividad y el costo
argentino. Desde el 83 hemos tenido siete u ocho presidentes y en el Smata veo
siempre a la misma gente. No hay alternancia, son exageradamente corruptos y
explotan al trabajador. El día que se resuelva eso, no hay más desempleo".
Gustavo Weiss,
presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, señaló por su parte que
las provincias son proclives a analizar la reforma impositiva y los sindicatos,
la laboral. "Estoy seguro de que muchos de los cambios van a ser aceptados.
Se va a la velocidad posible, tal vez no la deseable", afirmó.
"El Gobierno
tiene un déficit fiscal generado por mala administración y un sector privado
sin márgenes de competitividad", señaló Jorge Pablo Brito, presidente de
la asociación de bancos de capital nacional (Adeba). "Tenemos que apoyar
esta medida y colaborar con competitividad y la generación de empleo, o este
país no tiene futuro", dijo.
Miguel Acevedo,
presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), se manifestó "muy
entusiasmado" por las medidas. "Son reformas equilibradas. Están
tratando de que la carga se reparta entre todos los actores de la producción.
Veo muy bien que, para poder beneficiarte con esta reforma, en el tema laboral
hay que blanquear, y en el impositivo, lo que están pidiendo es que se
regularicen."
Por su parte,
Daniel Funes de Rioja, presidente del B-20 y de la Coordinadora de las
Industrias de Productos Alimenticios, juzgó que "la reforma laboral era
absolutamente necesaria para la Argentina. El país tiene un régimen laboral
para la segunda revolución industrial y hoy vamos por la cuarta. Si no
entendemos esos cambios, los problemas de desempleo van a persistir".
Además, dijo que "con niveles de informalidad del 35%, un país no puede
aspirar a ser desarrollado".
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